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Pepa Horno presenta “Educando la alegría” en Palma de Mallorca el 27 de junio de 2017

Presentación y firma de ejemplares del último libro de Pepa Horno, Educando la alegría, en Palma de Mallorca con Anna Moilanen, Defensora de la Ciudadanía del Ayuntamiento de Palma (Mallorca).

Fecha: martes, 27 de junio de 2017, a las 20:00.

Lugar: La Biblioteca de Babel
C/ Arabí 3
Palma
Mallorca, Illes Balears

Entrada libre hasta completar el aforo

Firma de Pepa Horno en la Feria del Libro de Madrid el sábado 27 de mayo de 2017

Firma de ejemplares de Educando la alegría de Pepa Horno en la Feria del Libro de Madrid.

Fecha: sábado 27 de mayo de 2017, de 18:00 a 20:00

Lugar: Feria del Libro de Madrid
Caseta 285
Parque del Retiro
Madrid

[Entrada original del 23 de mayo de 2017, actualizada a 27 de mayo de 2017, fecha de celebración del evento].

“Educando la alegría”: nuevo libro de Pepa Horno

Tengo el placer de presentaros el nuevo libro que he publicado con la Editorial Descleé De Brouwer y que está disponible desde este mes: Educando la alegría.

Y para hacerlo os quiero copiar literalmente el epílogo del libro. Es un texto especial para mí que resume las razones por las que escribí este libro. Porque este libro nace de mi experiencia en la supervisión de centros educativos y de protección, así como del trabajo con familias, pero nace sobre todo de una preocupación por lo que me voy encontrando en ese trabajo. Nace con el objetivo de brindar estrategias prácticas a familias y educadores para cultivar con consciencia y de forma sistemática la emoción de la alegría en los niños, niñas y adolescentes.

Espero de verdad que os guste y os sirva a quienes desde vuestras familias o en vuestro trabajo asumís el rol de cuidado de cualquier niño, niña o adolescente.

Aquí va el epílogo del libro:

“EPÍLOGO: CARTA A QUIENES EDUCAN

A ti, que me estás leyendo:

Antes de acabar este libro, quiero contarte algo. En mi vida he encontrado una “regla no escrita” que dice así: “A más, más, a menos, menos”. Cuanto más ponemos de algo, más nos llega. Cuanto menos, menos nos llega. Se cumple para lo físico, para lo emocional, para lo social… Piensa en ejemplos. En lo corporal: cuanto más comes, más comes; cuanto menos comes, menos comes. En lo afectivo: cuanto más amas, más amas; cuanto menos amas, más difícil te resulta amar. En lo material: cuantos más bienes tienes, más te llegan; cuantos menos bienes tienes, menos te llegan.

Se trata, por tanto, de elegir qué cultivar. En este libro yo te he propuesto cultivar la alegría. Y cultivarla como una opción consciente. Convertirla en una herramienta educativa clave y de forma sistemática, no ocasional. Que sea el motor emocional que posibilite el desarrollo pleno de nuestros niños, niñas y adolescentes. Porque si tengo razón, a más alegría, llegará más alegría y a menos alegría, ellos y ellas sentirán menos alegría. Y sin alegría no hay movimiento, ni intimidad, ni crecimiento ni resiliencia. Ni, sobre todo, valor. Y éste es el último mensaje con el que quiero cerrar este libro.

Vivimos en un mundo que cultiva el miedo en nuestros niños y niñas, a veces de forma consciente, otras de forma completamente inconsciente. Escuchan constantemente los peligros que les pueden llegar, lo mal que va el mundo. Crecen inundados de información sobre todo lo horrible que el ser humano es capaz de llegar a hacer, que ciertamente, es mucho. Muchísimo. Tanto que abruma. A ellos y a nosotros. Nos deja impotentes, nos hace sentir pequeños y muy, muy asustados.

El ser humano es capaz de “lo mejor” y de “lo peor”. Pero las historias sobre “lo mejor” no tienen lugar. Ni en lo público, ni a menudo en lo privado. Las personas que hacen cosas increíbles no salen en los medios de comunicación, se habla poco de ellos y ellas en la educación y en el ámbito privado a veces da casi vergüenza hablar de lo que te hace feliz, de lo que te llena y te hace sentir vivo. Dedicamos mucho tiempo a las preocupaciones y angustias, que además en determinados contextos socioeconómicos o sociopolíticos se disparan exponencialmente y nos inundan.

Quizá es mi sensación sólo. Pero es una sensación que se ha ido paulatinamente convirtiendo en preocupación a lo largo de estos años y me ha llevado a escribir “Educando la alegría”. Veo lo claro que tienen los niños y niñas los motivos para tener miedo. Les veo resignados. Les veo o bien sobreimplicados en el propósito de responder a las expectativas de un mundo hostil y muy complicado o bien abandonando el intento de conseguir estar a la altura de ese mundo. Y a muchos que no logran resignarse, les veo siendo señalados: los que preguntan en exceso y cuestionan las normas, los que se mueven demasiado, los que se enfadan y no logran manejar ese enfado.

Lo veo en mi vida personal en la crianza de mi hijo, de mis sobrinos, de los niños y niñas a los que quiero y con los que convivo. Pero lo veo más si cabe en mi vida profesional cuando doy los cursos a las familias y a los profesionales, cuando hago supervisiones en centros de protección o cuando trabajo con centros educativos que quieren transformar el modelo educativo del centro. Es desde esa doble perspectiva, la personal y la profesional, desde la que he querido ofrecer una propuesta para sistematizar la alegría en la educación.

Veo a las familias y a los profesionales más conscientes que nunca. El modelo de crianza cambió, la intimidad y presencia en el cuidado que hay en muchos hogares no tiene referente previo. O en mi ámbito profesional, todo el movimiento que se lleva dando desde hace unos años en la llamada educación alternativa o la incorporación del vínculo afectivo y la educación emocional en el trabajo con niños y niñas. El cambio es real. Y es un cambio para bien. Pero a veces siento que a ese cambio le falta consciencia y sistematización. Por eso he intentado centrar este libro en propuestas sistematizadas que den continuidad y estructura a esa opción por la alegría, a ese cambio.

Creo que ya nadie pondría en duda que hay que educar a los niños, niñas y adolescentes desde el vínculo afectivo, desde la estimulación y desde la protección. Pero es en el “cómo” hacerlo donde surgen los problemas. Quienes educamos queremos generar personas plenas y felices. Y nos hacemos responsables de nuestro papel en ello. Pero nuestra historia afectiva, nuestra memoria corporal, nuestros propios miedos… son la base del “cómo” educamos. Y esa parte no siempre queremos mirarla. Por eso tanto empeño en hablar del autocuidado en estas páginas. Mirarnos hacia dentro cambia nuestra mirada hacia fuera.

Y luego está el cansancio. Porque una educación con consciencia, tanto en las familias como en los centros educativos o de protección, conlleva cansancio. El control, los mandatos y el orden son menos cansados. Son más destructivos, pero son esquemas más fáciles de seguir. Y generan personas más sumisas, o más enfadadas, depende. Pero en cualquier caso generan niños, niñas y adolescentes pendientes de la aprobación de quien les educa.

En mi experiencia, a los niños, niñas y adolescentes les cuesta saber qué quieren ellos y ellas. No sus familias, ni sus maestros, ni sus educadores. Ellos mismos. Qué quieren hacer, en qué quieren participar, dónde quieren vivir… Saben lo que se espera de ellos, pero no siempre si es lo que quieren.

Se sienten sobrepasados por la exigencia de un mundo ferozmente competitivo y una visión negativa del ser humano; por la cantidad de información que manejan que no siempre han podido procesar ni corporal ni emocionalmente y por la imposibilidad de tener referentes de trascendencia porque todos los que había (ideológicos, sociales o religiosos) parecen haber mostrado ser en parte un engaño. Diría que quizá sobreviven sólo como referentes el afecto personal (el valor de la familia, la pareja y la amistad no ha desaparecido en ellos y ellas) y el dinero. Referentes muy diferentes entre sí, pero cuya eficacia la ven en su día a día cotidiano.

Por eso muchas veces les falta tener valor para perseguir aquello que desean. Porque volvemos al comienzo. El valor se educa. A más a más, a menos a menos. Y al valor se llega a través de la alegría. Les inculcamos miedo. Obtenemos miedo. Les inculcamos impotencia. Generamos resignación o enfado.

La alegría (también la esperanza y el amor) es arriesgada porque le da valor a la persona, puede transformarla. Y con la persona y a través de la persona, es un motor emocional que puede cambiar el mundo. La pregunta sigue siendo si quienes tenemos el privilegio de educar asumiremos ese riesgo. ¿Optaremos con consciencia y de forma sistemática por educar la alegría?

Lo dejo aquí. Gracias por acompañarme en este viaje y por hacer todo esto posible.

Te mando un abrazo. No cualquiera: uno de esos que alimentan la alegría.
Pepa”

Informe “Son niños y niñas, son víctimas” sobre trata infantil en España

El miércoles pasado tuve el honor de asistir a la presentación del informe Son niños y niñas, son víctimas. Situación de los menores de edad víctimas de trata en España, realizado por el Instituto Universitario de Estudios sobre Migraciones (IUEM) de la Universidad Pontificia Comillas de Madrid (las autoras son María José Castaño Reyero y Ana Pérez Adroher) con la colaboración de UNICEF Comité Español.

Desde Espirales CI damos la bienvenida a este documento que combina tres elementos básicos.

Por un lado, es una llamada de atención a la sociedad a todo tipo de profesionales sobre esta temática tan invisible. Fue una satisfacción ver a profesionales con tanta implicación en este ámbito, y ver también cómo este problema ha aparecido en diversos medios de comunicación. Queda mucho trabajo por delante, pero nombrar las cosas es un primer paso.

Por otro lado, el documento ofrece una conceptualización muy completa de la casuística los niños, niñas y adolescentes víctimas de trata en España: mayoritariamente chicas adolescentes para la explotación sexual, pero también chicos, y niños y niñas de menor edad, y explotación laboral, mendicidad, y matrimonios forzosos. Y, muy interesante, los hijos e hijas de mujeres víctimas de trata, que a veces son rehenes de las organizaciones criminales, tanto aquí en España como en sus países de origen, y que sirven para ejercer el control sobre sus madres.

Por último, cinco conclusiones que son cinco pasos a dar a partir del informe:

  • Que los hijos e hijas de mujeres víctimas de trata sean considerados también víctimas de trata (con todos sus derechos de protección especial).
  • La necesidad de que los niños y niñas víctimas de trata sean identificados, prioritariamente, como niños y niñas, con todos los derechos que les están reconocido como tales.
  • La importancia de la creación de un registro de coordinación de todas las víctimas de trata a nivel estatal.
  • La urgencia de que existan recursos específicos para niños, niñas y adolescentes víctimas de trata, que no pueden ser de protección general, porque las redes de trata los localizan y los recuperan.
  • La formación de profesionales que tienen contacto con niños, niñas y adolescentes víctimas de trata (desde Espirales CI hemos impartido ya varias formaciones al respecto, y ofrecemos recursos en las entradas de blog sobre la temática de la trata).

También han creado un vídeo que resume algunas conclusiones principales de forma breve, para un difusión rápida.

Felicitamos pues a todas las entidades y personas que han hecho posible la aparición de este informe y recomendamos su lectura detallada.

F. Javier Romeo

Manual “Focusing en la práctica clínica” de Ann Weiser Cornell (traducido por F. Javier Romeo)

Quienes me preguntáis en los talleres cómo introducir técnicas de Focusing en vuestro trabajo de acompañamiento terapéutico estáis de enhorabuena. Acaba de aparecer publicado el manual Focusing en la práctica clínica. La esencia del cambio, el último libro de Ann Weiser Cornell en castellano, que he tenido el honor de traducir yo.

focusing_en_practica_clinica_cornell

Este libro forma parte de la Biblioteca de Psicología de la Editorial Desclée, y ha aparecido gracias al interés de su autora, Ann Weiser Cornell (que ha participado en los distintos matices de la traducción), gracias al impulso de Isabel Gascón (Coordinadora Nacional de Focusing y dedicada revisora de todas las frases y conceptos del libro), y gracias al interés y cuidado del equipo editorial de Desclée. Podéis leer el índice y las presentaciones de Ann Weiser Cornell y de Isabel Gascón en el libreto promocional.

Como dice la propia Ann Weiser Cornell en la “Introducción”, su “intención es ofrecer una guía concisa sobre cómo incorporar Focusing en cualquier forma de psicoterapia” (pág. 35), y lo logra a través de los diversos capítulos, desde una conceptualización sobre la esencia del cambio (una pista: son las sensaciones sentidas que se exploran en Focusing) a los distintos pasos dentro de la terapia hasta casos especialmente difíciles (incluido el trauma las adicciones y la depresión). Hay también un capítulo dedicado específicamente a integrar el Focusing en diferentes modalidades terapéuticas (distintas escuelas y corrientes), y unas reflexiones sobre el Focusing para terapeutas (como clave de que las personas en terapia puedan avanzar de manera más rápida y fluida).

Aunque no trata directamente de la psicoterapia con niños y niñas, la formulación general da pistas que permiten empezar a integrar las actitudes y herramientas de Focusing en su acompañamiento. Los conceptos, las propuestas y la presencia aparecen explicadas en detalle, y al final nos toca a cada cual como psicoterapeuta (yo tengo mi consulta de psicología en Madrid para niños y niñas, adolescentes y adultos) adaptarlos a nuestra práctica concreta con cada persona, grande o pequeña.

Celebro que dispongamos ya de este magnífico libro en español y confío en que os guste leerlo tanto como yo he disfrutado traduciéndolo.

F. Javier Romeo

“Los municipios ante la violencia entre niños, niñas y adolescentes”, guía de actuación para los municipios de UNICEF Comité Español

La violencia entre niños, niñas y adolescentes es una problemática que está siendo mayoritariamente abordada como un problema escolar y a menudo también como un sufrimiento que afecta solo a las familias directamente implicadas. Sin embargo, esta concepción es muy limitada. La violencia entre niños, niñas y adolescentes es un problema que afecta a toda la comunidad, que trasciende a la escuela y que tiene lugar en todos los ámbitos de convivencia entre niños, niñas y adolescentes. Una violación de los derechos de los niños, niñas y adolescentes residentes en los municipios ante la que los municipios han de asumir su parte de responsabilidad a través de un rol activo en la prevención, detección y coordinación de la actuación ante la problemática.

unicef_municipios_ante_la_violenciaPor eso hoy estoy feliz de poder difundir la guía Los municipios ante la violencia entre niños, niñas y adolescentes. Guía de actuación ante las diferentes formas de violencia entre niños, niñas y adolescentes en el ámbito municipal que hemos elaborado Áurea Ferreres y yo para UNICEF Comité Español en su programa Ciudades Amigas de la Infancia.

La guía se elaboró con tres objetivos básicos:
1. Lograr que se visibilice la violencia entre niños, niñas y adolescentes como un problema comunitario, no solo escolar.
2. Promover un rol activo y responsable de los municipios en el diseño de estrategias de prevención y detección eficaces.
3. Visibilizar las diferentes manifestaciones de la violencia entre niños, niñas y adolescentes.

La idea fue elaborar una herramienta breve y útil que brinde al personal técnico que trabaja en los municipios en cualquiera de los ámbitos relacionados con infancia y adolescencia un marco de actuación para el diseño de acciones de prevención, detección y actuación ante la violencia entre niños, niñas y adolescentes.

La guía recoge enlaces a materiales de referencia y experiencias de buena práctica que ya se están desarrollando en otros municipios y que pueden servir de referencia para impulsar nuevas acciones en otros municipios, así como entrevistas con algunos actores clave.

Es, por lo tanto, un material que pretende ante todo ser útil y eficaz. Desarrolla los contenidos clave a trabajar en la prevención, así como las acciones más importantes a impulsar en los municipios tanto en la prevención como en la detección de los casos de violencia entre niños, niñas y adolescentes.

entrevista_unicef_pepa_horno_2016La guía está disponible en tu totalidad a en la web del programa Ciudades Amigas de la Infancia de UNICEF. Esperamos que su contenido, así como la entrevista que acompaña su presentación os resulten útiles.

Quiero agradecer a UNICEF Comité Español y a su equipo la confianza depositada en nosotras para la realización de este trabajo. Gracias por una propuesta que detecta una necesidad a la que hemos tratado de dar una respuesta de calidad. Y gracias a las personas que contribuyeron a él con sus conocimientos en las entrevistas realizadas en el marco del proyecto, así como a Carlos Becedóniz por su revisión.

No siempre el trabajo que hago y hacemos tiene un reflejo tan concreto y tan visible. Solo espero que contribuya a su fin último: transformar los municipios en espacios afectivos y protectores para los niños, niñas y adolescentes que viven en ellos. Lugares donde no tengan miedo ni necesiten esconderse ni ocultarlo, donde puedan pedir ayuda porque haya una red tejida a su alrededor de familias y profesionales conscientes, formados y dispuestos a actuar y no mirar para otro lado.

Pepa Horno

La caja de herramientas que los niños y niñas sí podrán tocar… y manejar con nosotros

kit_proteccion_educoEl pasado 13 de septiembre de 2016 Educo lanzó un conjunto de materiales de sensibilización, el Kit de protección de Educo, con el objetivo de que personas adultas, niños y niñas adquieran herramientas que les permitan prevenir y reconocer las distintas situaciones de violencia hacia la infancia y, en su caso, para que sigan unas pautas básicas de cómo reaccionar y dónde y a quién pedir la ayuda adecuada según la situación.

Esta caja de herramientas, dirigida tanto a las personas que tengan contacto con la infancia, especialmente a las familias con niños y niñas de 6 a 9 años o de 10 a 12 años, como a los propios niños y niñas, explica con un lenguaje directo y despojado de tecnicismos los conceptos básicos de un tema tan complejo como es el de la violencia hacia la infancia. Los distintos materiales que componen el kit proporcionan las claves necesarias para que sus lectores construyan juntos un entorno de convivencia basada en el respeto mutuo y el afecto y sepan cómo reaccionar ante una revelación o sospecha de un caso de violencia hacia un niño o niña.

El kit consta de tres cajas de materiales. Especialmente pensada para aquellos lectores que entren por primera vez en contacto con esta temática, esta división no se basa en un criterio técnico sino que responde a la voluntad de que los usuarios manejen las distintas piezas con facilidad y encuentren la información necesaria en cada momento con rapidez.

La primera caja se centra en la educación emocional y la resolución positiva de conflictos. Sus guías insisten en la prioridad de construir con niños y niñas una base afectiva sólida para que se sientan en seguridad y sepan que siempre hallarán escucha, comprensión y apoyo en sus personas adultas de confianza y de cuidado. Destacando permanentemente la importancia de que los adultos ejerzan una parentalidad positiva en la que límites y ternura van de la mano, este apartado ofrece recomendaciones acerca de cómo educar las emociones de niños y niñas (y las propias) a fin de que se relacionen con los demás profesando y exigiendo respeto.

La segunda caja describe las distintas formas de violencia hacia la infancia. Sus manuales van orientados a proporcionar pautas para que niños y niñas aprendan a detectar las situaciones de violencia y a desarrollar las estrategias adecuadas para buscar ayuda y saber a quién pedírsela. Las familias, educadores y figuras de cuidado encontrarán medidas de prevención sencillas a la vez que eficaces, mensajes clave para enseñar a niños y niñas pautas de autoprotección e indicaciones de cómo reaccionar, a quién y dónde acudir llegado el caso.

Se dedica la tercera caja al bullying y cyberbullying. Además de describir sus características y ofrecer medidas de prevención y claves para la detección, se transmiten dos mensajes fundamentales: todos los niños y niñas involucrados en un caso de violencia entre iguales necesitan apoyo y actuaciones específicas y es indispensable lograr que niños y niñas desarrollen habilidades para establecer relaciones con sus iguales respetuosas y para ayudar a otros niños y niñas de su entorno que estén sufriendo.

El kit tiene un diseño divertido y un formato práctico que favorece su consulta rápida y diaria. Contiene un juego de mesa cooperativo, cuentos infantiles con su respectiva guía de lectura, manuales y guías dirigidas a los lectores adultos o a los más pequeños con explicaciones, recomendaciones, actividades y carteles con mensajes y números de teléfono de ayuda para colgar en un sitio visible de los lugares comunes de la casa, la habitación del niño o niña o para que lo lleven en la agenda o la mochila.

Vivir libres de toda forma de violencia es un derecho de los niños y niñas pero también una condición necesaria para que logren su pleno desarrollo. Esto depende principalmente de que las personas adultas responsables de su protección y cuidado ejerzan sus funciones de crianza y educación ejerciendo una cultura de buen trato, de protección hacia la infancia y de fomento de su autonomía.

Espirales Consultoría de Infancia lleva años trabajando por la protección plena de todos los niños, niñas y adolescentes mediante la promoción del desarrollo de entornos seguros y de espacios de buen trato afectivo para la infancia. Por ello, aplaude toda iniciativa que, como esta, tiene por objetivo concienciar sobre la prevención de todas las formas de violencia hacia la infancia como corresponsabilidad de todos y todas e  instilar esa cultura de buen trato invitando a las personas que pasan más tiempo con los niños y niñas a relacionarse con ellos con afecto y respeto.

Ha sido para mí una verdadera satisfacción aportar mi granito de arena en la elaboración de esta caja de herramientas en aspectos que tienen que ver con la prevención, detección e intervención en casos de violencia hacia la infancia. Si hay algo que merece la pena destacar del espíritu de estos materiales es la voluntad de explicar con un lenguaje sencillo temas serios que preocupan a las familias y figuras de cuidado e impulsar a través de las actividades propuestas, los cuentos y los juegos de mesa la participación activa y la capacidad de transformación de los niños y niñas en las dinámicas de las relaciones que mantienen con su entorno.

Por ello, puedo recomendar que las familias y figuras educadoras tengan en casa, en el aula o el espacio de convivencia el kit de protección de Educo como un maletín común de uso cotidiano al alcance de todos y todas y que niños y niñas puedan manipular sin miedo a hacerse daño: sus herramientas ayudan a evitarlo.

Áurea Ferreres

La Estrategia de Infancia de la Cooperación Española

Hace unos meses se presentó la Estrategia de Infancia de la Cooperación Española y desde Espirales Consultoría de Infancia queremos hacernos eco de las luces y las sombras de este documento y de lo que significa.

estrategia_infancia_aecidEn primer lugar, es motivo de alegría que la Cooperación Española tenga un documento marco en el que encuadrar todos los temas de infancia, que había sido reclamado por las organizaciones de infancia desde hacía ya años. Nos sigue sorprendiendo que la infancia siga estando en un plano tan secundario, siendo como es una parte de la vida por la que pasamos todas las personas que determina en buena parte el resto de la vida. Pero finalmente se ha publicado la Estrategia de Infancia, y eso es motivo de celebración, aunque haya aparecido mucho más tarde que otras líneas estratégicas.

Por otro lado, es de felicitar que la participación de entidades de infancia haya sido real y efectiva, y se pueden percibir las reivindicaciones y las orientaciones para el trabajo con infancia desde un enfoque de derechos en el capítulo 3, “Marco de referencia”, con ideas claras aunque quizás demasiado resumidas para quienes no conocen en profundidad el alcance de los principios y conceptos que se exponen.

El capítulo 4, “Marco de actuación”, recoge el conjunto de objetivos y orientaciones de todos los aspectos considerados como prioritarios:

  1. Gobernabilidad democrática de la infancia: básicamente, incluir el enfoque de derechos de la infancia en todas las intervenciones, y potenciar la consideración de los Derechos del Niño en todos los niveles.
  2. Reducción de la vulnerabilidad y promoción de la cohesión social, seguridad alimentaria y nutrición, salud, educación y agua y saneamiento.
  3. Igualdad de género y empoderamiento de las niñas.
  4. Crecimiento económico inclusivo y sostenible que tenga en cuenta a los niños, niñas y adolescentes.
  5. Implicación de los niños, niñas y adolescentes en la sostenibilidad medioambiental.
  6. Consideraciones específicas sobre la infancia en situaciones de ayuda humanitaria.
  7. Construir una ciudadanía global que tiene en cuenta los Derechos del Niño y facilita la participación de niños, niñas y adolescentes.

Parece que ese análisis es bastante exhaustivo, que aborda todos los aspectos de manera global e integrada. Desde luego, es un avance en esa dirección, pero a quienes formamos parte de Espirales Consultoría de Infancia nos llama la atención que no haya una línea específica para prevenir y erradicar todas las formas de violencia contra la infancia (como sí que existe en los Objetivos de Desarrollo Sostenibles, la meta 16.2 “Poner fin al maltrato, la explotación, la trata, la tortura y todas las formas de violencia contra los niños”). Es cierto que aparecen menciones a la protección frente a la violencia, como la línea estratégica 2.4.6. contra la violencia en los entornos educativos (¿pero qué ocurre en el resto de entornos, en especial en la familia y en la comunidad?), la línea 3.2.2. para la eliminación de la violencia contra las niñas (¿y qué ocurre con los niños?) o la línea  6.1.1. sobre la atención a niños víctimas de violencia, trata, explotación, abusos sexuales, prostitución forzosa, violación o violencia doméstica en situaciones de emergencia y ayuda humanitaria (¿y qué se hace en situaciones que no sean de emergencia?).

En resumen, es un documento que establece un marco para hablar de infancia y cooperación con profesionales de múltiples ámbitos (no necesariamente de infancia) y que sienta las bases para poder seguir avanzando. Confiamos en que uno de esos avances sea la inclusión de una perspectiva integral de la prevención y la erradicación de la violencia contra la infancia, y que se pueda incluir en las revisiones que están previstas en el documento dentro de unos años.

Esperamos que os resulte de interés,

F. Javier Romeo

“Vincúlate”, nuevo libro de José Luis Gonzalo

José Luis Gonzalo es uno de esos profesionales que realizan su trabajo con tanta humanidad y calidez como rigor y profesionalidad. Lleva trabajando muchos años como terapeuta en Donosti especializándose en niños, niñas y adolescentes en situaciones de acogimiento o adopción, con historias de trastorno de vínculo y en muchos casos severo maltrato o negligencia en sus primeros años de vida.

vinculate_jose_luis_gonzalo_mPero en los últimos años, además, nos regala su blog, que hemos recomendado ya desde Espirales CI en otra entrada, por el rigor y desarrollo de los contenidos en sus entradas. Y en los últimos años ha realizado varias publicaciones. También nos hicimos eco de ¿Todo niño viene con un pan debajo del brazo? y ahora queremos difundir su último libro, Vincúlate, centrado en las relaciones reparadoras del vínculo en los niños acogidos y adoptados.

El valor de este libro es doble. Por un lado, su especificidad. Sobre la teoría del vínculo y sus diferentes aportaciones hay mucho publicado, sobre la intervención terapéutica y de las familias para reparar el daño en sus patrones vinculares que traen los niños y niñas en situaciones de acogimiento y adopción hay muy poco. Es un libro tan necesario como infrecuente.

Y segundo por su desarrollo. José Luis lleva de un modo sencillo al lector de la comprensión de los diferentes patrones vinculares y los trastornos que en ellos pueden surgir a claves para la intervención de las familias y los terapeutas. Es un libro claro y lleno de pequeñas grandes claves de intervención.

José Luis Gonzalo es un compañero de camino para los que trabajamos en Espirales CI por la sintonía y el objetivo común de nuestros trabajos, y en mi caso además, un amigo querido. Como comentamos hace un par de años, hacía falta que pusiera por escrito su saber para que todos nos beneficiáramos de ello. Así que enhorabuena, José Luis, por este libro, y por la generosidad que implica, que tiene tanta coherencia con tu forma de estar en el mundo.

Pepa Horno

“Instrumental” de James Rhodes

InstrumentalHace ya varias semanas la editorial Blackie Books tuvo el detalle de enviarme un libro que yo había incluido en mi particular lista de lecturas pendientes para pedir a los Reyes Magos: Instrumental, de James Rhodes. Había leído sobre el libro, conocía la lucha de su autor y la editorial para que se pudiera publicar, y necesité tiempo y calma para leerlo.

Y esta noche, justo al cerrar sus últimas páginas, necesito sentarme y escribir sobre él. Son muchos los que lo han hecho ya, pero lo siento como un deber, algo que me sale de las tripas. Un deber no sólo hacia la editorial que me lo envió, sino hacia su autor, y hacia todas las vidas que he reconocido en sus páginas. Muchos pensamientos, emociones y vivencias de Rhodes las podrían escribir tal cual personas que he conocido que fueron víctimas de abuso sexual de niños o niñas o niños y niñas que lo están siendo ahora. Y además necesito escribir aquí, en Espirales CI, donde desde hace años trabajamos para dar voz a quienes la pierden, a esas víctimas de abuso sexual infantil.

Porque Instrumental está escrito por una de esas voces. Y no cualquiera: James Rhodes es un concertista de piano de gran prestigio que narra en este libro, con una intensidad que raya lo insoportable en algunos momentos, auténticas brutalidades que ha vivido. La primera de ellas y origen de todas las demás: ser violado desde los cinco a los diez años casi a diario por un profesor de su colegio. Luego llegan la droga, el alcohol, el prostituirse, los ingresos en centros psiquiátricos, los intentos de suicidio, las alucinaciones… En el libro no hay detalles escabrosos, hay datos desgarradores, radicales. Daré sólo uno: las cinco operaciones de espalda a las que se tuvo que someter por las malformaciones que las penetraciones anales a esa edad dejaron en su cadera y su rabadilla. Cinco, mencionadas como hechos, sin más. Sin un ápice de exceso. No describe el proceso, ni la rehabilitación, ni el tiempo hospitalizado. Tampoco da detalles sobre los abusos, porque no hace falta hacerlo. Sólo da los datos, como desgarros en la piel.

La voz de la víctima. Todas las víctimas piden justicia. Pero la justicia no se limita a la condena legal. Hablan del reconocimiento de su dolor, de poder nombrarlo tal y como fue, con esa radicalidad que te hace llorar al leer esos hechos, que te obliga a parar. Y del mismo modo te impele a volver a la lectura de Instrumental. Porque hay hechos radicales, que no admiten eufemismos. Como su autor dice lo que le sucedió no fueron abusos sino violaciones. Violaciones salvajes, añado yo. Y para un dato como ese no hay matices. No son admisibles. En las historias que he conocido en mi vida profesional y personal, a menudo la intensidad se ha confundido con exageración. Las víctimas con las que he trabajado hablan una y otra vez de la condena al silencio, de ser tratados como locos y locas, exagerados en el mejor de los casos. Y siempre culpables: no hiciste, no dijiste, no buscaste, te gustaba, mientes, callaste… siempre culpables. Las víctimas piden voz para la radicalidad de su dolor. Justicia en sus familias, sus comunidades, las instituciones, los medios de comunicación.

El dolor. Angustioso. Brutal. Desolador. Una enumeración de consecuencias del abuso que no desaparecen, con las que aprendió a vivir, mirándose a si mismo con aceptación y bondad. Esa misma mirada que percibió en algunas y preciadas personas y que tan imprescindible es para rehacerse. No se trata de quererse a uno mismo, sino de sentir compasión, de mirarse como niño aterrorizado, y recuperar ese niño, acunarlo, abrazarlo y decirle que le vio, y que ya pasó, que ya no está allí, impotente, aterrorizado, inmovilizado. Que ya es adulto, que puede afrontar el dolor. Pero para afrontarlo hay que poder compadecerlo, no en el sentido negativo de la compasión, sino en el de la aceptación y la bondad. La compasión de quien nombra las cosas como son, sin quitarles un ápice de dolor, rabia, intensidad y miedo, pero al mismo tiempo brinda un pequeño guiño, una luz. Realista porque no promete imposibles, ni grandes fuegos artificiales, sólo una pequeña luz para cada día, hasta que un día tras otro… haya vuelto de nuevo a la vida. En el tratamiento con víctimas de abuso sexual infantil, de niños o de adultos, es muy importante calibrar con cuidado las promesas, los procesos y los tiempos, siempre desde esa mirada hacia el niño interior.

En eso también el libro de Rhodes es un regalo. Nombra el dolor. Cáustico, aunque no escabroso. Nítido y escalofriante, pero hablando del otro lado del túnel. Donde hay luz. Y otra vida, a la que se llega SOLO si se da voz a aquel niño aplastado en cada violación. Este libro debería ser lectura obligada en las facultades de psicología, medicina, educación, las escuelas de formación de jueces y fiscales, trabajo social… todas las carreras cuyos profesionales, lo sepan o no, tendrán sentadas delante de ellos cientos de víctimas (como mínimo) a lo largo de su carrera profesional. Describe la disociación, el síndrome de estrés postraumático, los cuadros alucinatorios, las sensaciones corporales, las autolesiones (en mi opinión uno de los pasajes más difíciles del libro), el insomnio, las pesadillas, los trastornos alimenticios e intestinales… todo. Infinitos pequeños matices que profesionales, instituciones y familias no ven. Porque no pueden, o porque no quieren, o por una mezcla de ambas causas. Dolorosísima es la carta de la profesora que vio, intuyó, incluso pidió ayuda que le fue negada, y luego dejó ir. Dolorosa la declaración policial de él. El curso judicial del caso, que sólo parece cambiar cuando ella contribuye con su testimonio a la denuncia. Desgarrador el papel de muchos profesionales de la psicología y la psiquiatría en la historia y trascendental para la recuperación de Rhodes el de otros. Reflejadas las instituciones, sin más. Y desgarrador tener que seguir escuchando a gente que se permite decirle que habla de los abusos para vender libros, o para ser más famoso, o que le dice, como tantas veces escuchan las víctimas: “Si esto pasó en el pasado, ¿por qué no pasas página y sigues adelante?”. Todo esto forma parte también del silencio y la injusticia.

Os dejo un vídeo de una entrevista que le hicieron. Está en inglés, pero veréis su rostro y parte de la historia. Y, sobre todo, oiréis su voz:

Hay un aspecto concreto en el que el autor insiste en la historia y son los dos factores que le llevaron a romper la disociación, que deberían tenerse mucho más en cuenta de lo que se tienen en el ámbito profesional. Porque cuando hablamos de mantener la disociación hablamos de una persona que pudo estudiar, terminar una carrera universitaria, trabajar con gran “éxito” económico y social en la City londinense, casarse y tener un hijo, incluso más adelante fingir su rehabilitación lo suficiente para poder ser dado de alta de varias instituciones psiquiátricas. Y él menciona dos momentos en que esa disociación se volvió imposible de sostener. El primero, cuando habló por primera vez de las violaciones a una terapeuta desconocida en una asociación de ayuda a niños y niñas abusados, que le instó a que hablara con su mujer. Y una vez que habló, que nombró, no hubo vuelta atrás. Una vez más la voz de la víctima.

El otro momento es el nacimiento de su hijo, y especialmente cuando éste llega a la edad que él tenía cuando comenzaron las violaciones. Es muy común que esto suceda en las historias de abuso sexual infantil oculto, disociado o incluso olvidado. Describe de una manera increíble como para él el amor a su hijo va de la mano con el terror por saberse incapaz de protegerle de cosas como las que él vivió. Cosas que para quien no fue víctima pueden ser una posibilidad teórica, para él son una certeza. Ocurren. A él le pasaron. Y nadie pudo o supo verlo. Del mismo modo le puede pasar a su hijo. El pasaje en el que describe los interrogatorios a los que sometía a las directoras de las escuelas infantiles donde pensaban llevar al niño (“¿contratan ustedes profesores del sexo masculino?, ¿llegan a quedarse solos con los niños?, ¿hay alguna zona del colegio que no cubran las cámaras de seguridad?”…) es tan gráfico como angustiante. Describe la infancia como un territorio lleno de peligro, dolor y terror. Y a eso le añade la culpa por haberlo traído a este mundo. La simple posibilidad del daño a su hijo le resulta insoportable. Y del mismo modo, la certeza del daño que él mismo está haciendo a su hijo con su desequilibrio es una de las motivaciones básicas para no suicidarse, pedir ayuda y seguir con el tratamiento terapéutico. El dolor de su hijo y la música lo salvan.

Pero para mí Instrumental es sobre todo un libro lleno de AMOR A LA VIDA. Lo dice en su contraportada, pero es que es cierto. Solo desde un amor a la vida inmenso se puede no solo sobrevivir sino desarrollarse, salir del alcohol, las drogas, la medicación, los ingresos psiquiátricos y amar, ser padre, ser concertista, ser amigo y escribir este libro. Ese amor a la vida que anidaba en ese niño de cinco años, y que alguien, el profesor Lee (no olvidemos los nombres y los rostros de la tortura) aplastó bajo una losa de dolor, terror y culpa. Llegar a ser un concertista brillante de un modo autodidacta para mí tiene tanto o más valor que lograr volver a amar a otra persona, o salir del alcoholismo después de vivencias como las que narra. El valor del amor a la vida, a la música, a un hijo o a una persona. El amor es la fuerza. Y en la historia de James Rhodes, él supo ver y anclarse a ese amor (una pieza de música, un abrazo de su hijo, una llamada de un amigo…).

Porque ahí enlazo con algo que él menciona al principio y al final del libro sobre todo, como la pieza musical que abre el primer y último capítulo del libro: sus cinco personas. Su madre, su novia, su hijo, su mánager y su mejor amigo. Los psicólogos lo llamamos guías de resiliencia. Esas personas que no se van, que abren la puerta a las cuatro de la mañana, que abrazan el llanto, incluso la autocompasión y la estupidez en casos, que abren su corazón una y otra vez a la persona cuando él es capaz de acercarse, los que están suficientemente cerca para ser los hilos de amor, de sostén, de esperanza. Porque el terror anula la capacidad de sentir, ver y esperar un mañana. Y alguien tiene que prestar ese mañana y creer por los dos. James Rhodes es quien es por su fuerza, y por el amor recibido. Y como bien le dice en un momento del libro al profesor que le violó, “al final gané”.

Nuestra responsabilidad radica en ser amor, esperanza y justicia para tantos y tantos y tantos otros silencios.

Leed Instrumental, James Rhodes lo merece. Y todos los demás niños y niñas víctimas (incluyendo los que anidan dentro de personas ya adultas hoy) también.

Pepa Horno

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