Automatic Translation


by Transposh - Plugin de traducción para WordPress

Para seguirnos en Twitter

Seguir @EspiralesCI en Twitter.

LinkedIn

Buscar

Suscripción al blog

Agenda

Archivos

Etiquetas

Entradas recientes

Meta

Etiqueta: protección

Conferencia “Rehenes del mal amor: niños, niñas y adolescentes víctimas de violencia” en Málaga el 12 de mayo de 2018 en el III Encuentro de Equipos de Tratamiento Familiar

Conferencia “Rehenes del mal amor: niños, niñas y adolescentes víctimas de violencia” impartida por F. Javier Romeo dentro del III Encuentro de Equipos de Tratamiento Familiar organizado por la Asociación Plataforma de Profesionales de Tratamiento Familiar de Andalucía.

Fecha: sábado 12 de mayo de 2018, de 16:00 a 17:30.

Lugar: Centro de Arte Contemporáneo de Málaga
Avda. de Alemania s/n
Málaga

Más información e inscripciones en la página web del III Encuentro de Equipos de Tratamiento Familiar.

[Entrada original del 20 de abril de 2018, actualizada a 12 de mayo de 2018, fecha de presentación de la conferencia].

Conferencia “Los cinco aprendizajes clave de la educación afectivo-sexual” en Mancor de la Vall (Mallorca) el 9 de mayo de 2018

Conferencia “Los cinco aprendizajes clave de la educación afectivo sexual” impartida por Pepa Horno y organizada por la APIMA del CEIP Montaura.

Fecha: miércoles 9 de mayo de 2018 a las 19:00.

Lugar: Teatro de Mancor de la Vall
Casa de la Cultura de Mancor de la Vall
Calle Montaura s/n
Mancor de la Vall
Mallorca

Precio de la entrada: 3 euros.

[Entrada original del 18 de abril de 2018, actualizada a 9 de mayo de 2018, fecha de realización del evento].

Guía “La afectividad consciente como competencia organizacional en Aldeas Infantiles SOS en América Latina y el Caribe” de Pepa Horno

La guía La afectividad consciente como compentencia organizacional en Aldeas Infantiles SOS en América Latina y el Caribe, redactada por Pepa Horno, que presentamos hoy es la otra pieza clave junto con la guía La promoción de entornos seguros y protectores que difundimos hace unas semanas, del proceso organizacional impulsado por la Oficinal Regional de Aldeas Infantiles SOS en América Latina y el Caribe para generar unos estándares de calidad para la intervención con niños, niñas y adolescentes tanto en sus programas comunitarios como en los cuidado alternativo.

Los dos conceptos clave que desde Espirales CI trabajamos hace años para garantizar la protección y la plena implementación de los derechos de los niños, niñas y adolescentes en el sistema de protección son los entornos seguros y la afectividad consciente.

La clave de la protección es generar los llamados “entornos seguros y protectores”, entornos donde las personas puedan llegar a desarrollarse plenamente, donde puedan ver respetados sus derechos y que estén libres de cualquier forma de violencia. De esta forma, aunque una persona quiera agredir a otra no podrá hacerlo porque el entorno no le brindará posibilidad u oportunidad para ello.

Pero para lograr generar estos entornos seguros y protectores necesitamos promover la afectividad consciente como una competencia profesional y organizacional. Un entorno solo es seguro si es un entorno afectivo. Generar un entorno seguro y protector es condición para una intervención de calidad y garante de los derechos humanos de las personas que viven en él. Esto es aplicable a:

  • Cualquier entorno de trabajo con personas, pensemos en una oficina de cualquier empresa u organización.
  • Los entornos de cuidado de personas, pensemos en hospitales o residencias.
  • Los entornos educativos como las escuelas o los centros de ocio y tiempo libre.
  • Los entornos de cuidado de personas que sufren, y sobre todo de niños, niñas y adolescentes que pueden estar sufriendo, como los hogares de cuidado alternativo o centros de protección.

Si se pretende lograr que todos estos entornos sean entornos de desarrollo pleno, respeto a los derechos humanos de quienes viven en él, y espacios de recuperación, rehabilitación o reconstrucción personal, hemos de lograr que todos ellos sean entornos cálidos y afectivos. Y esta pasa a ser una obligación profesional de aquellos profesionales responsables de ese entorno.

La afectividad en el entorno no puede depender de las características personales del profesional que esté de turno, sino que debe ser considerada como un criterio de calidad del trabajo que allí se desarrolla. No hablamos de una opción personal, sino de una obligación profesional. Y ese es el cambio de mirada que se propone que implica un reto profesional y organizacional.

Por eso la competencia de la que hablamos no es solo “la afectividad”, que puede surgir de forma natural entre dos personas, sino “la afectividad consciente”, que es la competencia que pone en marcha cada profesional cuando comprende que debe optimizar la relación humana en su trabajo y generar un entorno seguro y protector desde el que la gente que está a su cargo (bien el equipo humano que dirige o bien las personas que ese equipo tiene a su cuidado) pueda desarrollar un trabajo de calidad y de mayor eficacia y rendimiento. La eficacia en un entorno de cuidado viene medida por la mejora o recuperación de las personas que se tienen a cargo. En una organización como Aldeas Infantiles SOS, que trabaja desde un enfoque de derechos del niño, la eficacia de su trabajo viene medida por la plena implementación de los derechos de los niños, niñas y adolescentes que tiene a su cargo, como la protección, su desarrollo pleno o la educación, entre otros.

De ese modo la afectividad consciente lleva al profesional a poner consciencia en la relación humana, y sistematizar en los pequeños detalles cotidianos esa calidez y seguridad necesarias para que las personas trabajen de forma eficiente, si es un responsable de equipo, o para que las personas puedan desarrollarse plenamente, si es un responsable educativo o de un entorno de cuidado.

La afectividad pasa a ser una competencia profesional que ha de ser tenida en cuenta en los procesos de selección de personal de aquellos profesionales que vayan a asumir el liderazgo de equipos humanos o roles de cuidado de otras personas. Una competencia que ha de promoverse internamente como característica de los entornos de trabajo de una organización o institución generadora de un clima laboral positivo. Y una competencia que debe considerarse un criterio de calidad técnica profesional y como tal debe ser evaluada en los procesos de promoción interna o evaluación de desempeño.

El trabajo con personas, y la mayoría de los roles profesionales lo son, se desarrolla no solo desde el conocimiento técnico sino desde la relación humana. Y esta relación debe ser incorporada conscientemente al desarrollo profesional de los equipos. Especialmente cuando se trata de entornos de cuidado.

La guía que presentamos hoy recoge la definición de la afectividad consciente como competencia profesional, las habilidades que se incluyen en su desarrollo, así como técnicas concretas de selección de personal y evaluación de desempeño para su implementación en cualquier entorno laboral. Está desarrollada específicamente para los programas de Aldeas Infantiles SOS en la región de América Latina y el Caribe, pero cuando la leáis veréis que puede trasladarse a cualquier entorno profesional.

Quiero aprovechar para dar las gracias a la oficina regional de América Latina y el Caribe de Aldeas Infantiles SOS por la confianza puesta en mí para este proceso y a todos los responsables de la red regional de recursos humanos y de protección sin cuyos aportes hubiera sido imposible realizar esta guía.

Como veréis al leerla, el simple hecho de poner consciencia en la dimensión relacional del trabajo profesional contribuye a transformarlo e incrementar su calidad técnica y su eficacia.

Espero que os resulte de utilidad.

Pepa Horno

Taller práctico presencial “Afectividad consciente” el 14 de abril de 2018 en Donostia-San Sebastián

Taller práctico vivencial sobre “Afectividad consciente” impartido por Pepa Horno y organizado por Dirdira dirigido a familias, educadores, educadoras, profesorado y profesionales de lo social.

Crear un entorno de seguridad es condición imprescindible para el desarrollo pleno del niño y de la niña. Y ese entorno seguro y protector sólo lo crean personas que son afectivas. Por eso la afectividad consciente se convierte en una obligación de quien educa, sean familias o educadores, y en una competencia profesional necesaria para todos aquellos que asumen roles profesionales de cuidado de personas que sufren, sean adultos o niños.

En el taller se verán cuáles son las habilidades que componen esa competencia y diversas estrategias para promoverlas en las familias y los profesionales.

Fecha: sábado 14 de abril de 2018, de 09:30 a 14:00.

Lugar: pendiente de determinar
Donostia – San Sebastián

Más información e inscripciones en la página web de Dirdira.

[Entrada original del 12 de marzo de 2018, actualizada a 14 de abril de 2018, fecha de celebración del taller].

Materiales de la campaña “El abuso sexual infantil queda fuera de juego” elaborados para el Consejo Superior de Deportes y la Fundación Deporte Joven

El abuso sexual infantil es una realidad que afecta a niños, niñas y adolescentes en distintos ámbitos de su vida. También en el deporte.

Por eso ha sido para nosotros dos, F. Javier Romeo y Pepa Horno, una satisfacción haber elaborado los materiales de la campaña “El abuso sexual infantil queda fuera de juego”, una campaña de prevención y detección del abuso sexual infantil en el deporte coordinada por el Consejo Superior de Deportes y la Fundación Deporte Joven.

Han supuesto meses de trabajo dedicados a conocer las experiencias y visiones de deportistas y de profesionales del ámbito del deporte, que nos han permitido descubrir las especificidades del mundo del deporte, tanto en sus aspectos más protectores como en sus factores de riesgo, combinados con nuestra experiencia en prevención y detección del abuso sexual infantil en otros entornos. El trabajo, tanto con personas puntuales como con el magnífico equipo de seguimiento reunido por el Consejo Superior de Deportes y la Fundación Deporte Joven, que ha incluido a profesionales de UNICEF Comité Español, del Consejo de Europa y de la Organización Sin Ánimo de Lucro de protección en el deporte “Oro, Plata y Bronce”, nos ha ayudado a adaptar los mensajes para las personas que intervienen en cada nivel.

En total la campaña, localizable por el hashtag #abusofueradejuego, consta de cinco materiales que se pueden descargar directamente de la página web de la campaña:

  • Tres guías de actividades de prevención del abuso sexual infantil para entrenadores, entrenadoras y profesorado de educación física, que permiten abordar la prevención desde actividades que se pueden realizar durante los entrenamientos para trabajar los diez mensajes clave de la campaña. Están adaptadas a tres franjas de edades:

En conjunto proporcionan una visión de los distintos aspectos que hay que abordar desde los entrenamientos, partidos, competiciones y espacios para reducir el abuso sexual infantil y para detectarlo rápidamente cuando ocurre. Así se puede lograr que el tiempo que los niños, niñas y adolescentes dedican al deporte les ayuda a crecer y sacar lo mejor de sus capacidades, y al mismo tiempo contribuye a su protección.

Esperamos que os resulten de interés y, sobre todo, prácticos y de aplicación rápida.

F. Javier Romeo y Pepa Horno


Actualización a 31 de mayo de 2018:

Para mejorar la identificación de las guías se ha publicado una segunda edición en la que cada portada tiene una tonalidad diferente. Esto se ha realizado en sustitución de la primera edición, que tenía el mismo tono en todos los documentos, con diferencias en el círculo relativo a la temática. El contenido es el mismo. Además están ya también disponibles los enlaces a los marcapáginas y al cartel con los mensajes clave.

3-6 años 7-12 años 13-17 años

Guía “La promoción de entornos seguros y protectores en Aldeas Infantiles SOS en América Latina y el Caribe” de Pepa Horno

Un error habitual del enfoque en el trabajo de protección es centrarlo en la intervención que se realiza con las posibles víctimas o con quienes agreden. La clave de la protección es generar los llamados “entornos seguros y protectores”, entornos donde las personas puedan llegar a desarrollarse plenamente, donde puedan ver respetados sus derechos y que estén libres de cualquier forma de violencia. De esta forma, aunque una persona quiera agredir a otra no podrá hacerlo porque el entorno no le brindará posibilidad u oportunidad para ello.

Generar estos entornos seguros y protectores es relevante para cualquier entorno donde conviven personas, pero lo es aún más para aquellos entornos donde conviven niños, niñas y adolescentes cuya protección es responsabilidad última de los adultos a cuyo cuidado están y de las instituciones, organizaciones o entidades responsables de gestionar ese entorno. Y en el caso de personas, adultos o niños, que están sufriendo es condición imprescindible para su recuperación. Pensemos en un hospital, una residencia de personas mayores, o un centro de protección. Si desenvolverse en entornos protectores es la clave para lograr el desarrollo pleno de cualquier persona, lo es aún más cuando ese desarrollo está siendo dañado o cuando esa persona está en una condición de especial vulnerabilidad.

Por lo tanto, la generación de entornos seguros y protectores es garantía de calidad y rigor técnico en el trabajo con personas. Lo difícil es visualizar todos los indicadores que se han de tener en cuenta para definir un entorno como seguro y protector. Estos indicadores permiten tanto definir el diseño inicial de cualquier entorno de convivencia (centros, hospitales, oficinas, centros comunitarios, escuelas, polideportivos, etc.) como la evaluación de riesgo de los ya existentes.

Este trabajo que presentamos hoy, La promoción de entornos seguros y protectores en Aldeas Infantiles SOS América Latina y el Caribe (Horno, P., 2018), elaborado para Aldeas Infantiles SOS en América Latina y el Caribe, recoge un sistema de indicadores específicos, con un valor mínimo que se debe garantizar y un valor óptimo hacia el que se debe trabajar en cada indicador. Este sistema de indicadores se ha desarrollado desde un modelo que desde Espirales CI llevamos ya un tiempo trabajando. Está estructurado en torno a cuatro niveles: el entorno físico, el entorno emocional, los equipos conscientes y el protagonismo de las personas que conviven en el entorno.

Este trabajo forma parte de un proceso de toma de consciencia organizacional, no individual ni de un equipo de trabajo en concreto, sino de toda una organización. Un proceso que es tan necesario como poco habitual en las organizaciones, entidades e instituciones que trabajan con personas, y en concreto aquellos que trabajan con niños, niñas y adolescentes en situaciones de riesgo o desprotección.

Se diseñó para promover la calidad del trabajo de la organización a través de la revisión de todos los espacios en los que trabaja su organización: las oficinas donde conviven su personal técnico, los hogares de cuidado alternativo y los centros de intervención preventiva comunitaria.

En este proceso no se analizan solo los entornos donde Aldeas Infantiles SOS trabaja directamente con niños, niñas y adolescentes, sino los espacios en las comunidades y los espacios internos de la organización, incluidas las oficinas y equipos de trabajo. Porque aquellos profesionales que no trabajan en entornos seguros y protectores para ellos, con cargos directivos que saben ser lideres protectores para sus equipos, no van a ser capaces de generar condiciones seguras en los entornos de atención directa. Es un proceso de consciencia organizacional que o funciona en cascada o no funciona.

Quiero agradecer en nombre de todo el equipo de Espirales CI la confianza que la oficina regional de Aldeas Infantiles SOS en América Latina y el Caribe ha depositado en nosotros para acompañarles y asesorarles en este proceso organizacional los últimos años. Y en concreto los aportes que la red de protección de la organización en la región, liderada por Lucía Miranda y Dayán Mora han realizado a este documento.

Esperamos que la estandarización de este sistema de indicadores ayude a favorecer este proceso y permita su replicación en otras instituciones, entidades y organizaciones responsables de la atención y cuidado de personas.

Pepa Horno

Entrevista a Pepa Horno sobre violencia infantil en España para UNICEF Comité Español

Hace unos días el UNICEF Comité Español me ofreció la oportunidad de participar en un Facebook Live en su página web cuyo vídeo está teniendo una difusión muy grande estos días.

La temática era sobre la violencia infantil en España y la necesidad surgía de la alarma social creada por los últimos casos de agresiones cometidas por adolescentes en nuestro país.

Este es el vídeo por si queréis verlo. Es algo largo, dura cuarenta minutos. Tal y como dije antes de que tuviera lugar, la violencia infantil en España es un tema doloroso, complejo y delicado y es necesario tratarlo con la extensión que merece para que no quede reducido a una serie de titulares reduccionistas, y como tales falsos en cualquiera de sus sentidos.

Junto con el vídeo, quería también difundir las fuentes de donde surgieron los datos que mencioné. Las estadísticas del Instituto Nacional de Estadística sobre defunciones de niños, niñas y adolescentes en 2016. Por otro lado, el estudio sobre polivictimización de niños, niñas y adolescentes en el sistema de protección y reforma de Noemí Pereda, Judit Abad y Georgina Guilera de 2014, “Victimización en jóvenes de protección a la infancia y la adolescencia y de justicia juvenil”.

Llevo más de veinte años trabajando en esta temática y he visto el cambio social que se está dando hacia esta problemática, que supone uno de los rostros más dolorosos del ser humano. La violencia contra los niños, niñas y adolescentes y la que ellos mismos ejercen nos genera miedo, cuestiona nuestra seguridad básica, esa sensación que todos necesitamos tener de que estamos a salvo, de que la gente que amamos está a salvo, y sobre todo, de que nuestros niños y niñas están a salvo. A salvo de ser víctimas de una agresión y a salvo de agredir a otra persona, sea otro niño o niña o un adulto.

A mí misma me sucede. Cada vez que me entrevistan vuelvo a mirar las estadísticas. Y las cifras son tan brutales, y año tras año tras año siguen sin ser atendidas, que yo misma me obligo a no mirar demasiado las estadísticas. Mirarlas me provoca el mismo dolor de tripa con el que me acosté la noche anterior a este vídeo, las mismas lágrimas, el mismo dolor. El mismo, no. Más. Porque llevamos muchos años sabiendo lo que tenemos que hacer sin hacerlo. Muchos años permitiendo muertes de niños, niñas y adolescentes. Muchos años mirando hacia otro lado.

Esto no es nuevo, el ser humano mira hacia otro lado muy a menudo ante lo que le confronta con su fragilidad y con su miseria. Miramos a otro lado cuando son los niños y niñas de otros más fácilmente que cuando son los nuestros. Pero lo hacemos. Lo hacen los gobernantes, lo hacen los políticos, pero lo hacen también los que definen los currículos académicos de las profesionales relacionadas con niños que siguen sin cambiarlos para incluir en los programas académicos el maltrato de forma que la gente que debe detectarlo: médicos, maestros, psicólogos, trabajadores sociales, educadores sociales… sepan cómo hacerlo. Lo hacen todos y cada uno de los profesionales que saben, intuyen o tienen la certeza y miran para otro lado. Lo hacemos las familias cuando decidimos no hablar de ello a nuestros hijos e hijas. Lo hace cada ciudadano que oye, intuye, mira y decide no denunciar.

Y año tras año sigo mirando una sola cifra. No voy siquiera a las cifras grandes, voy a la pequeña y más extrema. Voy a los asesinatos y suicidios de niños, niñas y adolescentes. En 2016, 17 niños y niñas asesinados en homicidios y 70 que se han suicidado. Y cada cierto tiempo cuando me dan la oportunidad como me la dieron aquí, salgo públicamente y lo digo, con una mezcla de congoja, llanto y grito.

Porque es verdad que han cambiado muchísimo las cosas, y a mucho mejor. Es innegable el avance social ante este tema, el cambio de actitud y la visibilidad que está teniendo. Son reales los recursos destinados a abordarlo, el avance de los recursos especializados para atender a los que son víctimas de maltrato, a los adultos que lo fueron de niños y siguen sufriendo por ello y a los niños, niñas y adolescentes que agreden a otros. El avance es innegable y da sentido a lo que hacemos muchos otros y yo.

Pero se nos siguen muriendo. En un año 87. 87. Y ni siquiera conocemos las caras de muchos de ellos. Ni sus nombres. Ni su dolor. Y no son más que el extremo de un dolor indescriptible que anida en los que sí sobrevivieron, los niños y niñas que siguen sobreviviendo y los niños y niñas que viven aún temblorosos en el alma de tantos y tantos adultos que trabajan y viven con nosotros.

Y cuando la noche anterior miraba las cifras y la rabia y la angustia se apoderó de mí, el dolor por ese dolor invisible dentro de nuestra propia casa, volví otra vez a una promesa que me hice hace mucho tiempo: seguiré gritando sus nombres.

Pepa Horno

Pd. Si alguien quiere saber más sobre esta temática, dejo aquí enlazadas varias entradas de blog que escribimos hace tiempo sobre la temática. Por un lado, el análisis político sobre la situación de la violencia contra la infancia en España que publicamos cuando se creó en el 2014 la subcomisión sobre violencia contra la infancia en el Congreso de los Diputados. Por otro, un post que publiqué en el blog de No me pidan Calma que llamé Contabilizar nuestros muertos sobre el número de muertes violentas de niños, niñas y adolescentes en nuestro país. Y otra entrada que publicamos sobre la importancia de dar voz a las víctimas. Y por último, la guía mencionada que elaboramos para UNICEF Comité Español en su programa de Ciudades Amigas de la Infancia con iniciativas que los municipios pueden desarrollar para abordar esta problemática.

Presentación de “La mirada consciente en los centros de protección” en Barcelona el 29 de enero de 2018

Presentación del nuevo libro de Pepa Horno, Antonio Echeverría y Antonio Juanas La mirada consciente en los centros de protección. Cómo transformar la intervención con los niños, niñas y adolescentes publicado por la editorial CCS, con la participación de David Barba, presentador, periodista y editor, Helena Sagristà, terapeuta TCI y terapeuta Gestalt, y Antonio Echeverría, coautor del libro, pedagogo y educador referente del CPAD Puig des Bous y de Pepa Horno, coautora del libro.

Fecha: lunes 29 de enero de 2018, a las 19:00.

Lugar: Espacio TCI
Carrer del Secretari Coloma 35
Barcelona

Entrada gratuita hasta completar el aforo.

[Entrada original del 24 de enero de 2018, actualizada a 29 de enero de 2018, fecha de celebración de la presentación].

Presentación de “La mirada consciente en los centros de protección” en Madrid el 25 de enero de 2018

Presentación del nuevo libro de Pepa Horno, Antonio Echeverría y Antonio Juanas La mirada consciente en los centros de protección. Cómo transformar la intervención con los niños, niñas y adolescentes publicado por la editorial CCS, con la participación de Antonio Juanas, coautor del libro, facilitador de biodanza y osteópata, Carmen Torcal, Directora de Educación Infantil del Colegio Legamar y de Pepa Horno, coautora del libro.

Fecha: jueves 25 de enero de 2018, a las 19.00.

Lugar: Casa Inspectorial de los Salesianos “Santiago el Mayor”
C/ Marqués de la Valdavia, 2
Madrid

Entrada gratuita hasta completar el aforo.

[Entrada original del 15 de enero de 2018, actualizada a 25 de enero de 2018, fecha de realización del evento].

Guía “Afecto, límites y consciencia” de Pepa Horno y F. Javier Romeo para Aldeas Infantiles SOS en América Latina

Llevamos ya varios años acompañando el trabajo de Aldeas Infantiles SOS en la Región de América Latina y el Caribe a través de su Oficina Internacional para esa región y de algunas oficinas nacionales. Está siendo un proyecto fascinante por los planteamientos valientes e innovadores que Aldeas Infantiles SOS está asumiendo, y para nosotros está siendo un honor asesorarles en sus procesos.

Uno de los resultados más recientes es la Guía Afecto, límites y consciencia. La disciplina positiva en los programas de Aldeas Infantiles SOS, publicada en 2017, que hemos escrito Pepa Horno y F. Javier Romeo con las aportaciones de decenas de profesionales de múltiples países de la región, y con la coordinación del equipo de la Oficina Internacional para la Región. Ha sido un proceso muy interesante el ir plasmando en ideas concretas y aplicables por profesionales y familias de países tan distintos cómo educar desde este modelo. Lo presentamos así:

“La disciplina positiva busca promover la consciencia y el autocuidado en nosotros, los adultos, para que generemos vínculos afectivos profundos y respetuosos con los niños, niñas y adolescentes que educamos. Entendemos la educación como un proceso a largo plazo en el que debemos lograr proporcionar habilidades para la vida a los niños, niñas y adolescentes y hacerles sentir seguros y reconocidos” (pág. 6)

A partir de ahí explicamos nuestra versión del modelo de disciplina positiva (capítulo 2) y diferenciamos entre límite y violencia (capítulo 3). A continuación exploramos cómo nuestra vivencia como familias y educadores configura nuestra forma de educar (capítulo 4), y una vez que tenemos claro que nuestra herramienta básica para la educación es cómo somos y nos comportamos, nuestra propia persona, planteamos cómo acompañar a niños, niñas y adolescentes combinando afectividad y firmeza (capítulo 5). Por último, proponemos algunas claves para afrontar algunas situaciones cotidianas (capítulo 6), que sirven de orientación para muchas otras. Y cerramos el libro con algunas preguntas que merece la pena hacerse (capítulo 7), ya que para nosotros no existen recetas mágicas, sino procesos de toma de consciencia, que hay que cuidar y ampliar continuamente.

Desde aquí queremos agradecer la participación de tantas personas de tantos países para conseguir una guía comprensible y útil. Y también enviamos unas gracias especiales a Valeria Losoviz, quien ha maquetado la guía con mucha atención para facilitar la lectura y la consulta rápida, y a Bruno Coppola, por esas ilustraciones llenas de vida.

Esperamos que esta guía os proporcione nuevas ideas para que sigáis reflexionando, tanto para la práctica profesional en entornos de protección como en las familias.

F. Javier Romeo y Pepa Horno

Uso de cookies

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.plugin cookies

ACEPTAR