Automatic Translation


by Transposh - Plugin de traducción para WordPress

Para seguirnos en Twitter

Seguir @EspiralesCI en Twitter.

LinkedIn

Buscar

Suscripción al blog

Agenda

Archivos

Etiquetas

Entradas recientes

Meta

Etiqueta: vídeos

Campaña “Start to Talk” (“Empieza a hablar”) del Consejo de Europa para abordar el abuso sexual infantil en el deporte

El Consejo de Europa vuelve a superarse con un potente abordaje del abuso sexual infantil en el ámbito del deporte con la campaña “Start to Talk” (“Empieza a hablar”).

La Consejo de Europa, mediante su División para los Derechos de los Niños, Niñas y Adolescentes tiene como un eje fundamental de su actuación la protección de niños, niñas y adolescentes contra cualquier tipo de violencia. Es especialmente conocido el Convenio de Lanzarote, que el Consejo de Europa impulsó y puso en marcha en 2007 como marco de referencia para la protección niños, niñas y adolescentes contra la violencia sexual, incluida la explotación sexual, y que está ratificado por España. En 2010 elaboró la campaña “Uno de cada cinco” de prevención de abuso sexual infantil entre niños y niñas de 3 a 6 años. Colaboramos en aquella campaña con materiales y formaciones desde Espirales Consultoría de Infancia, que hemos seguido difundiendo en nuestras formaciones en distintos puntos de la geografía española (y que el propio Consejo de Europa nos llevó a presentar a Pepa en Italia y a Javier en Túnez).

Por todo esto nosotros dos, Pepa Horno y F. Javier Romeo, felicitamos la aparición de esta nueva campaña “Start to Talk” (“Empieza a hablar”) contra el abuso sexual infantil en el ámbito del deporte. Con una web muy limpia, estructurada en mensajes claros y contundentes, se organiza entorno a un vídeo que es una maravilla:
… por la variedad de personajes que aparecen,
… por reflejar que hay víctimas niños, niñas y adolescentes de ambos sexos,
… por recoger que pueden abusar tanto hombres como mujeres, y también otros niños, niñas y adolescentes,
… por visibilizar también a los niños, niñas y adolescentes con algún tipo de vulnerabilidad especial (como discapacidades),
… por dar una clave sencilla: la responsabilidad de hablar es de las personas adultas del entorno.

Todo esto está en español, pero además incluye enlaces a otros recursos de prevención del abuso sexual infantil en el deporte, esos ya en inglés (incluido un directorio de especialistas entre los que se encuentra F. Javier Romeo).

Y nos encanta que además se haya presentado hoy de forma oficial junto con los materiales de la campaña de prevención y detección del abuso sexual infantil en el ámbito del deporte “El abuso sexual infantil queda fuera de juego” que hemos elaborado desde Espirales CI para el Consejo Superior de Deportes y la Fundación Deporte Joven. Las sinergias suman recursos para seguir avanzando.

Ved el vídeo y comprobad su potencia. Y después difundidlo. Seguro que os permite tener conversaciones muy interesantes con los niños, niñas y adolescentes de vuestro entorno, y también con profesionales.

F. Javier Romeo y Pepa Horno

Entrevista a Pepa Horno sobre violencia infantil en España para UNICEF Comité Español

Hace unos días el UNICEF Comité Español me ofreció la oportunidad de participar en un Facebook Live en su página web cuyo vídeo está teniendo una difusión muy grande estos días.

La temática era sobre la violencia infantil en España y la necesidad surgía de la alarma social creada por los últimos casos de agresiones cometidas por adolescentes en nuestro país.

Este es el vídeo por si queréis verlo. Es algo largo, dura cuarenta minutos. Tal y como dije antes de que tuviera lugar, la violencia infantil en España es un tema doloroso, complejo y delicado y es necesario tratarlo con la extensión que merece para que no quede reducido a una serie de titulares reduccionistas, y como tales falsos en cualquiera de sus sentidos.

Junto con el vídeo, quería también difundir las fuentes de donde surgieron los datos que mencioné. Las estadísticas del Instituto Nacional de Estadística sobre defunciones de niños, niñas y adolescentes en 2016. Por otro lado, el estudio sobre polivictimización de niños, niñas y adolescentes en el sistema de protección y reforma de Noemí Pereda, Judit Abad y Georgina Guilera de 2014, “Victimización en jóvenes de protección a la infancia y la adolescencia y de justicia juvenil”.

Llevo más de veinte años trabajando en esta temática y he visto el cambio social que se está dando hacia esta problemática, que supone uno de los rostros más dolorosos del ser humano. La violencia contra los niños, niñas y adolescentes y la que ellos mismos ejercen nos genera miedo, cuestiona nuestra seguridad básica, esa sensación que todos necesitamos tener de que estamos a salvo, de que la gente que amamos está a salvo, y sobre todo, de que nuestros niños y niñas están a salvo. A salvo de ser víctimas de una agresión y a salvo de agredir a otra persona, sea otro niño o niña o un adulto.

A mí misma me sucede. Cada vez que me entrevistan vuelvo a mirar las estadísticas. Y las cifras son tan brutales, y año tras año tras año siguen sin ser atendidas, que yo misma me obligo a no mirar demasiado las estadísticas. Mirarlas me provoca el mismo dolor de tripa con el que me acosté la noche anterior a este vídeo, las mismas lágrimas, el mismo dolor. El mismo, no. Más. Porque llevamos muchos años sabiendo lo que tenemos que hacer sin hacerlo. Muchos años permitiendo muertes de niños, niñas y adolescentes. Muchos años mirando hacia otro lado.

Esto no es nuevo, el ser humano mira hacia otro lado muy a menudo ante lo que le confronta con su fragilidad y con su miseria. Miramos a otro lado cuando son los niños y niñas de otros más fácilmente que cuando son los nuestros. Pero lo hacemos. Lo hacen los gobernantes, lo hacen los políticos, pero lo hacen también los que definen los currículos académicos de las profesionales relacionadas con niños que siguen sin cambiarlos para incluir en los programas académicos el maltrato de forma que la gente que debe detectarlo: médicos, maestros, psicólogos, trabajadores sociales, educadores sociales… sepan cómo hacerlo. Lo hacen todos y cada uno de los profesionales que saben, intuyen o tienen la certeza y miran para otro lado. Lo hacemos las familias cuando decidimos no hablar de ello a nuestros hijos e hijas. Lo hace cada ciudadano que oye, intuye, mira y decide no denunciar.

Y año tras año sigo mirando una sola cifra. No voy siquiera a las cifras grandes, voy a la pequeña y más extrema. Voy a los asesinatos y suicidios de niños, niñas y adolescentes. En 2016, 17 niños y niñas asesinados en homicidios y 70 que se han suicidado. Y cada cierto tiempo cuando me dan la oportunidad como me la dieron aquí, salgo públicamente y lo digo, con una mezcla de congoja, llanto y grito.

Porque es verdad que han cambiado muchísimo las cosas, y a mucho mejor. Es innegable el avance social ante este tema, el cambio de actitud y la visibilidad que está teniendo. Son reales los recursos destinados a abordarlo, el avance de los recursos especializados para atender a los que son víctimas de maltrato, a los adultos que lo fueron de niños y siguen sufriendo por ello y a los niños, niñas y adolescentes que agreden a otros. El avance es innegable y da sentido a lo que hacemos muchos otros y yo.

Pero se nos siguen muriendo. En un año 87. 87. Y ni siquiera conocemos las caras de muchos de ellos. Ni sus nombres. Ni su dolor. Y no son más que el extremo de un dolor indescriptible que anida en los que sí sobrevivieron, los niños y niñas que siguen sobreviviendo y los niños y niñas que viven aún temblorosos en el alma de tantos y tantos adultos que trabajan y viven con nosotros.

Y cuando la noche anterior miraba las cifras y la rabia y la angustia se apoderó de mí, el dolor por ese dolor invisible dentro de nuestra propia casa, volví otra vez a una promesa que me hice hace mucho tiempo: seguiré gritando sus nombres.

Pepa Horno

Pd. Si alguien quiere saber más sobre esta temática, dejo aquí enlazadas varias entradas de blog que escribimos hace tiempo sobre la temática. Por un lado, el análisis político sobre la situación de la violencia contra la infancia en España que publicamos cuando se creó en el 2014 la subcomisión sobre violencia contra la infancia en el Congreso de los Diputados. Por otro, un post que publiqué en el blog de No me pidan Calma que llamé Contabilizar nuestros muertos sobre el número de muertes violentas de niños, niñas y adolescentes en nuestro país. Y otra entrada que publicamos sobre la importancia de dar voz a las víctimas. Y por último, la guía mencionada que elaboramos para UNICEF Comité Español en su programa de Ciudades Amigas de la Infancia con iniciativas que los municipios pueden desarrollar para abordar esta problemática.

“La revolución fluorescente”, vídeo sobre abuso sexual infantil

Hay una fuerza transformadora que se esconde en la valentía de los adultos que fueron víctimas de abuso sexual infantil en la infancia y deciden convertir esa experiencia en un motor de vida, de luz para ellos y ellas mismas, para quienes les rodean y sobre todo para tantas y tantas personas que aún no logran alzar la voz.

“La revolución fluorescente” es el reflejo de esa valentía. Es un documental sobre abuso sexual, pero tiene algo diferente y es la perspectiva desde la que se habla de la experiencia, que está llena de respeto al dolor, de verdad, pero también de luz.

Participar en un proyecto así no sólo es un regalo, sino un honor. A nivel personal y como equipo de Espirales CI. Gracias a Producciones “Desde el cariño” por hacerlo posible y a la UNESCO por financiarlo. Y gracias a Julieta y a Alessandra, sobre todo. Este tipo de documentales tienen la posibilidad de llevar luz y voz a miles de personas que permanecen aún con el dolor silenciado, y sobre todo con la sensación de condena, de túnel sin salida.

Y para las familias, para quienes educan, para los profesionales… En definitiva, para la sociedad. Miren este documental, y miren sus rostros. Algo está ocurriendo. Desde Espirales CI ya nos hemos hecho eco de varios documentales y materiales que han salido últimamente en la misma línea. Algo se está moviendo. Es esa revolución de la que habla el vídeo. La que llegará y está llegando cuando los silentes deciden hablar.

Pepa Horno

Testimonios de esperanza

Hace ya tiempo que desde Espirales CI planteábamos la necesidad de constituir un lobby potente con las asociaciones de adultos que fueron víctimas en su infancia de diferentes formas de abuso sexual infantil. Solo su testimonio y su incidencia política organizada, con el apoyo del trabajo de las organizaciones de infancia, podía cambiar las cosas en este tema.

Hablamos de la necesidad de hacer visibles los datos, de darles rostro y a través de ese rostro y ese testimonio, forzar la respuesta social e institucional.

Es un cambio que ya está ocurriendo. En un proceso parecido al que sucedió con la violencia de género: las víctimas están dejando de tener miedo, de sentir vergüenza y culpa para posicionarse en la legitimidad de su vivencia y su verdad. De ese modo, desde la fortaleza emocional que solo se logra a través de la elaboración del dolor, dan voz y llevan esperanza a las vidas de miles de personas, adultos y niños, que aún no pueden o saben hablar.

En las últimas semanas ha habido dos ocasiones poderosas de comprobar el efecto que el testimonio de una persona que fue víctima de abuso puede provocar.

El primero fue el programa “Salvados” donde se entrevistó a James Rhodes y a Gloria Viseras. Sobre James Rhodes, y su libro Instrumental escribí uno de los post más “desde las tripas” que he escrito en todos estos años en este blog.

El libro es estremecedor, pero no solo por la claridad y sencillez con la que narra el horror, sino por la esperanza, la luz que lleva su testimonio, justamente porque no oculta un ápice de ese horror, pero al mismo tiempo habla de sus guías de resiliencia: su hijo, su madre, su pareja, su mejor amigo, algunos profesionales y la música. Los que le salvaron. En el programa volvió a hacerlo. Con sencillez y claridad, de forma diáfana describió cómo se puede morir y destruirse por el daño que el abuso te produce y cómo puedes resurgir y vivir una vida plena si puedes hablarlo, elaborarlo y apoyarte en algunos seres amados. Su testimonio y el de Gloria son testimonios de vida y esperanza. Merecen ser vistos en silencio y honrando su valor.

Igualmente merece ser visto el documental “Cinco mujeres hablan” de la Fundación RANA, donde cinco mujeres cuentan sus testimonios de vida. Y justo este documental complementa la perspectiva del programa de “Salvados” porque habla, en momentos de forma desgarradora, del abuso intrafamiliar, que es el mayoritario.

Todos estos testimonios son oportunidad de luz, de vida y de esperanza para quienes aún no han podido encontrar su propia voz, aplastada por el miedo y el dolor. Y pueden, si logran unirse a todas las asociaciones que a día de hoy se han constituido en España, constituir un lobby de incidencia política en este tema realmente eficaz. Lograr que estos delitos no prescriban, unos procedimientos judiciales respetuosos con las víctimas, una formación adecuada para todos los profesionales que trabajan con niños, niñas y adolescentes, la existencia de equipos especializados, la coordinación de las actuaciones… son demandas que llevan encima de la mesa años, que desde Espirales CI retomamos a raíz de la creación de la subcomisión sobre violencia contra la infancia en el congreso de los diputados y el trabajo que se está realizando para un anteproyecto de ley. Demandas sobre las que se ha avanzado mucho, pero menos de lo que se hubiera hecho si esas estadísticas hubieran tenido voz y rostro.

Estos testimonios no son morbo, ni venganza. Son justicia, verdad y esperanza.

Pepa Horno

Vídeo “Saltando” de Pixar para explicar la resiliencia

En una formación que estamos impartiendo Pepa Horno y F. Javier Romeo para Aldeas Infantiles SOS en América Latina y el Caribe estamos tratando en profundidad el tema de la resiliencia. Es un curso online para profesionales de varios países correspondientes a la oficina regional de esta prestigiosa ONG internacional dedicada a la protección de infancia mediante hogares infantiles, una organización que admiramos y a la que apoyamos con nuestra formación y nuestro asesoramiento desde hace tiempo.

En esta formación sobre la resiliencia empezamos cada sesión con un vídeo específico para provocar la reflexión (a nivel cognitivo y también a nivel emocional). Y las claves de la resiliencia son resistir, rehacerse e incluso fortalecerse.

En este vídeo, titulado “Saltando” en español (en inglés “Boundin'”), de Pixar (2003), podemos ver de forma lúdica y al mismo tiempo impactante la capacidad que tiene el cordero de procesar una situación de dificultad: resistir a la situación, pero también rehacerse e incluso fortalecerse con recursos externos (en este caso un guía de resiliencia, el “conejílope” o conejo astado).

Esperamos que el vídeo os resulte útil para comentarlo con los niños y niñas que tengáis a vuestro alrededor en este tiempo.

Pepa Horno y F. Javier Romeo

Vídeo “Neuroeducación: por otra escuela”

Desde Espirales CI trabajamos para la transformación del modelo educativo con el objetivo de integrar el aprendizaje emocional y corporal en la escuela, siguiendo los avances científicos de la psicología y la neurociencia de los últimos años.

No se trata sólo de una nueva mirada al proceso educativo sino de incorporar con rigor técnico y profesionalidad los conocimientos sobre el desarrollo evolutivo y cerebral del niño que tenemos y que hace pocos años ignorábamos.

Pero no es fácil encontrar materiales y referencias que expliquen de una forma comprensible para las familias y educadores estos avances de conocimiento. El vídeo que difundimos hoy “Neuroeducación: por otra escuela” elaborado desde el movimiento en defensa de la escuela pública (www.yoestudieenlapublica.org) es uno de estos escasos y preciados materiales.

Esperamos que os resulte útil y clarificador y que contribuya a la sensibilización sobre la necesidad de un cambio educativo.

Pepa Horno

Este puente del Pilar, enciende la máquina que te conecta con tu niño interior

Llega el esperado puente del Pilar en España. Este año cae en lunes y tenemos tres largos días ante nosotros para desconectar y aprovechar los últimos vestigios de calor. Sin embargo, algunos padres y madres ven tanto tiempo libre con cierta aprensión. Se preguntan cómo llenar el tiempo de los niños y niñas y lograr que se entretengan. Aunque si les consultaran a ellos qué les apetece hacer durante este fin de semana largo, lo más probable es que respondieran algo tan sencillo de hacer como: “Jugar con vosotros”.

Nos hemos acostumbrado a llevarlos de una actividad a otra. No tiene nada de malo, al contrario, en su justa medida es beneficioso para su desarrollo y su formación. Es más, es probable que lo disfruten mucho. Pero sería interesante reflexionar acerca de si hemos sometido la relación con nuestros hijos a la tiranía de la logística diaria y de unas agendas rebosantes de actividades porque nos cuesta abandonar momentáneamente nuestro universo adulto y adentrarnos en el suyo. Podríamos preguntarnos si en algún recóndito lugar de nuestro fuero interno no estaremos buscando pretextos para llenar su tiempo porque no sabemos estar a solas con ellos. Tal vez se nos haya olvidado hacer aquello que ellos más desean hacer con nosotros: jugar.

Cierto, requiere energía y sobre todo dejarse llevar. La frase “Mamá, tú eres el lobo y yo el conejo” puede provocar cierto desconcierto porque no sabemos conectar con nuestro hijo o hija y, por ende, tampoco con nuestro niño o niña interior. A lo mejor éste ha enmudecido y se ha hecho invisible y no sabemos cómo despertarlo de su letargo para disfrutar sin tapujos ni inhibiciones.

Es tan importante el juego que en 2013 el Comité de los Derechos del Niño publicó la Observación general Nº 17 sobre el derecho del niño al descanso, el esparcimiento, el juego, las actividades recreativas, la vida cultural y las artes para recordar que el juego es un derecho de todos los niños y niñas (artículo 31 de la Convención sobre los Derechos del Niño) y para explicar por qué el ocio y el descanso son tan importantes para la formación y desarrollo de la persona. Dado que todos tenemos un niño interior, en realidad el juego es un derecho humano universal que no entiende de edades para ser ejercido.

El juego crea un espacio propicio para el aprendizaje e interacción con el entorno, para desarrollar su ingenio y despertar su creatividad. A fin de poder desarrollarse a través del juego, el niño necesita jugar solo y con otros niños. Jugar en solitario le permite navegar en un mundo de fantasía que maneja a su antojo y que fomenta su autonomía. Jugar con amigos le brinda la oportunidad de interactuar con el grupo y encontrar su lugar en él, aprender a ceder a veces y otras a salirse con la suya y a encontrar estímulos en aficiones o intereses distintos a los propios.

Y también necesita jugar con adultos con los que tenga una relación de apego. ¿Por qué es importante que los adultos juguemos con ellos? Porque en un mundo imaginario se difuminan las jerarquías y podemos conocernos mejor. Nos permite observar los gustos de nuestro hijo o hija, descubrir sus temores y retos, entender su relato de vida, lo que incluye su relación con nosotros.

El tiempo consciente y en alegría que pasamos con nuestro hijo o hija estrecha lazos. Basta con evocar nuestra infancia y constatar que los momentos compartidos son aquellos que recordamos con mayor emoción. Por ello, es necesario buscar ese tiempo y aislarnos de lo que nos rodea para saborearlo. Ese momento de intercambio equivale a decirle que ese espacio juntos es más valioso que cualquier otra cosa y que paramos nuestro mundo para entender el suyo. Que él o ella importan. Esto tiene un impacto directo en su autoestima. Y no solo en la suya.

En Espirales CI creemos en el afecto como base del desarrollo humano y hemos podido comprobar a través de nuestro trabajo que el tiempo y el conocimiento mutuo constituyen una de las estrategias básicas para forjar unas relaciones vinculares sólidas. Jugar brinda ambas cosas -tiempo compartido y descubrimiento mutuos- ya que hace que nos centremos en el niño o niña y en la comunicación que establecemos con él. Jugar nos permite construir afecto.

Busquemos tiempo para jugar con nuestro hijo o hija. Jugar con nuestro hijo refuerza el vínculo de apego que nos conecta con él o ella y¸ en una suerte de regresión, nos une al hilo de la vida. Como de manera muy hermosa describe el vídeo creado por Arti Creativo, jugar con nuestro hijo o hija es como poner en funcionamiento una máquina que nos conecta con nuestro niño interior.

Todos llevamos a un niño o niña dentro de nosotros. Aquel o aquella con el que jugaron poco o mucho, al que amaron y a veces lastimaron. Un niño o niña silenciado por los adultos que somos. Jugando con nuestros hijos reconocemos a ese niño, le insuflamos la alegría de nuestro hijo por compartir tiempo con él. Liberamos a ese niño o niña interior y damos rienda suelta a nuestra esencia, nuestro potencial creativo y nuestra espontaneidad.

Para disfrutar plenamente de ese momento con tu hijo o hija, te recomendamos que sigas este breve manual de instrucciones:

  • Respeta ese momento como si de una cita se tratara y olvida la colada, los platos por fregar o los asuntos de trabajo pendientes.
  • Apaga o silencia el móvil.
  • No tengas prisa.
  • Aprovecha este espacio de intimidad para hacerle hablar de lo que le importa y para hablarle de lo que te importa.

Desde Espirales CI te invitamos a que este puente del Pilar enciendas la máquina que te conecta con tu niño interior: juega con tu hijo o hija.

Áurea Ferreres

El estrés tóxico en la infancia

Muchos de nosotros hemos tenido que enfrentarnos a experiencias traumáticas o adversas durante nuestra infancia y probablemente no hemos relacionado esas situaciones con ciertas actitudes que nos han puesto en riesgo o a enfermedades que hemos padecido.

Cuando esas experiencias adversas, que generan estrés, son persistentes, se prolongan y carecen de referentes adultos significativos que protejan y apoyen a la infancia, entonces ese estrés se vuelve tóxico, generando secuelas que podemos arrastrar durante toda nuestra vida.

Afortunadamente, la ciencia nos ha ayudado a entender cómo el estrés tóxico afecta al desarrollo de los niños y niñas, principalmente si esa experiencia es vivida durante la primera infancia (etapa fundamental en el desarrollo cerebral, corporal y emocional de las personas), cómo genera secuelas en la edad adulta, la importancia de prevenirlo y considerarlo dentro de los diagnósticos médicos.

En ese sentido, quisiera compartir el video de la pediatra Nadine Burke Harris de su conferencia “Cómo el trauma infantil afecta a la salud durante toda la vida” (“How childhood trauma affects health across a lifetime”), que explica de forma sencilla y con base científica cómo las experiencias adversas o estrés tóxico (provocadas por factores como el abuso, el abandono, tener figuras parentales que sufren de una enfermedad mental, con alcoholismo o drogodependientes, entre otras) tiene efectos reales y tangibles en el desarrollo del cerebro y por el tanto en la salud.

Es un video imprescindible que además de enseñarnos las consecuencias negativas de sufrir situaciones adversas prolongadas durante la infancia, nos hace reflexionar sobre algunas prioridades dentro del campo de la salud pública y la importancia de tener una visión holística cuando hablamos de desarrollo infantil y de temas vinculados a la salud.

La pediatra Nadine Burke Harris pone una vez más en evidencia la importancia de promover el desarrollo de las capacidades de resiliencia de los niños y niñas para minimizar las consecuencias del estrés tóxico en sus vidas, pudiendo afrontar las diferentes situaciones adversas que les toque vivir.

Espero que les guste tanto como a mí.

Saludos,

Lucía Losoviz

La transmisión de valores en la infancia

Los valores son parte de nuestra esencia, son nuestras reglas de conducta que nos permiten comportarnos de acuerdo a lo que consideramos que está bien o mal.

upsocl_ocho_videosLas madres y los padres somos responsables directos de la transmisión de los valores a nuestros hijos e hijas, y la principal vía para ello es el ejemplo. Nuestras conductas, nuestra forma de hablar y dirigirnos a los demás, nuestra tolerancia y compañerismo, entre otras cosas, son las formas que aprenden los niños y niñas a dar valor a sus comportamientos y a los de los demás.

Además la educación en valores ayuda a mejorar la convivencia basándose en el respeto mutuo y nos permite sentirnos a gusto en el ambiente que vivimos.

Ahora que empiezan las vacaciones y tenemos más tiempo para estar con nuestros hijos e hijas quisiera compartir 8 cortometrajes para enseñar en valores  (como son la amistad, el trabajo en equipo, respetar los derechos de los demás, la igualdad de género, alcanzar lo que uno desea) recopilados por UPSOCL, una página web que recoge y difunde vídeos inspiradores que seguimos y que ya hemos recomendado en otras ocasiones, y aprovechar ese momento para conversar y conocer qué piensan nuestros niños y niñas al respecto. Estoy segura que muchos de nosotros nos sorprenderemos de sus comentarios.

Espero que disfruten de estos vídeos y de las vacaciones.

Saludos,

Lucía Losoviz

Una educación diferente

En los últimos años está consolidándose un movimiento tejido de multitud de redes, gentes, asociaciones e iniciativas encaminadas a transformar el modelo educativo actual. Desde las líneas que implican una ruptura expresa con el sistema, como pueden ser la escolarización en casa, o las escuelas libres, hasta opciones más estructuradas como las escuelas Waldorf o las escuelas Montessori. Basta con revisar el crecimiento exponencial de las experiencias de educación alternativa en España.

Pero no sólo hablo de movimientos en torno a formas de escolarización más o menos diferentes, sino de movimientos destinados a transformar a las y los educadores, a darles una nueva mirada hacia su trabajo y hacia el acompañamiento que realizan en el proceso evolutivo de los niños y niñas. Movimientos como Aprendemos Todos, o los congresos sobre la excelencia en educación, o la pedagogía holística… o tantos otros (perdonadme si no los enumero a todos, de hecho) suponen un esfuerzo integral por transformar el rol del educador y su consciencia sobre la importancia del mismo.

Del mismo modo que la prevención es la única herramienta eficaz y validada para la erradicación del maltrato infantil, parece existir un consenso sobre el hecho de que la educación puede ser la única forma real de transformar la sociedad. La educación comprendida no sólo como la escolarización sino como el proceso de acompañamiento que realizan las familias, la escuela y otros cuidadores sustitutos a los niños y niñas, especialmente en sus primeros siete años de vida. La educación se da en los hogares, las escuelas, las comunidades y los centros de cuidado alternativo, estén como estén estructurados y formados todos ellos.

Demasiada gente, desde demasiadas perspectivas, y con formaciones muy diferentes coinciden en la necesidad de transformación urgente de ese proceso educativo. Quienes formamos parte de Espirales CI pretendemos ser parte de ese proceso. Y hacerlo sobre todo desde esa segunda mirada, la mirada al educador. En los últimos años hemos venido percibiendo una demanda creciente de formaciones sobre educación emocional en todos los ámbitos en los que trabajamos, sobre todo el ámbito educativo, social y sanitario. Así mismo hemos realizado un esfuerzo muy importante por transformar nuestros talleres, supervisiones y evaluaciones, entre otros, para enfatizar no sólo los contenidos de cada actuación sino el modo en que las realizamos. Por eso podemos decir con conocimiento de causa que el movimiento de transformación que se está dando en torno a la educación es ya innegable.

Quiero enfatizar algunas de las claves en las que ha de basarse ese proceso. Habría muchas más, pero hoy quiero priorizar tres para la reflexión que puedan suscitar:

Primera, la educación debe integrar el conocimiento que se tiene ya sobre el desarrollo cerebral infantil, fruto de los avances de la neurociencia. El procesamiento de la información es primero físico, luego emocional y por último cognitivo. Ese curso, y no otro, debe seguir cualquier aprendizaje que pretendamos transmitir a los niños y niñas. Un aprendizaje corporal, vivencial y afectivo constituirá el andamiaje sobre el que se integrarán unas funciones ejecutivas superiores plenamente desarrolladas. Es necesario incorporar este esquema a la escolarización en todos sus niveles, convirtiendo el movimiento, el contacto con la naturaleza, el aprendizaje de la gestión de emociones y el trabajo grupal por proyectos entre otros muchos aspectos en elementos innegociables del proceso educativo. En la escuela, pero también en los hogares y en los centros.

Segunda, la consciencia de quien educa, sean las familias, los maestros o los educadores en un centro. La consciencia que las personas que trabajan con niños y niñas son capaces de poner sobre las necesidades de cada niño o niña, sobre los objetivos finales que se persiguen, los ritmos a los que han de adaptarse y sobre sus propias fortalezas y debilidades para poder hacerlo, marcan la diferencia en la acción educativa en cualquier ámbito. La consciencia no puede limitarse a la formación técnica solo, aunque la incluya, sino que debe centrarse en la mirada que tienen las y los educadores hacia los niños y niñas y en los elementos de su historia personal y afectiva que condicionan la relación que establecen con ellos.

Y tercera, la importancia de la red y la comunidad como generadora de estímulo, vínculo, protección, trascendencia y resiliencia. El ser humano tiene dos necesidades básicas universales: sentirse seguro y sentirse amado. Y para satisfacer ambas necesidades depende de los demás. No se puede contemplar una educación en soledad, o llena de especialidades y subespecialidades que difuminan, cuando no anulan, la capacidad del individuo para el encuentro, el vínculo, la integración y la resiliencia. Son las familias (estén como estén constituidas), las comunidades que conviven en una escuela, el grupo de iguales, o los diferentes actores de la comunidad quienes proporcionan la alegría, la intimidad, el placer y el sentido. Y sin esos motores las personas crecen asustadas, resignadas e inmóviles. Es decir, dañadas y doloridas.

Y para poner un punto y aparte a esta reflexión quiero proponeros el visionado de un vídeo del psiquiatra y psicoterapeuta chileno Claudio Naranjo, una autoridad del eneagrama e impulsor de uno de los muchos movimientos de transformación educativa focalizada en el educador y las comunidades educativas, no tanto en el niño o niña. Claudio Naranjo es un referente en la psicología transpersonal y uno de los referentes de parte de mi trabajo en Espirales CI, y del que, sin embargo, hasta ahora no había hablado en este blog. En este vídeo, que he elegido corto a propósito porque sus intervenciones suelen ser mucho más largas, habla de palabras clave: consciencia, amor, trascendencia. Escuchadle, merece la pena.

Pepa

Uso de cookies

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.plugin cookies

ACEPTAR