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Etiqueta: AA – AGENDA ACTUAL

Formación “Claves para la intervención en trauma infantil” en Madrid el 14 de diciembre de 2018

Sesión “Claves para la intervención en trauma infantil” impartida por Pepa Horno dentro del curso “El trauma y sus abordajes” organizado por Bitácora Gestalt para profesionales de la psicoterapia.

Fecha: viernes 14 de diciembre de 2018, de 16:00 a 20:00.

Lugar: Bitacora Terapia Gestalt
Madrid

Más información e inscripciones en la página web de Bitácora Gestalt.

Ponencia “Calidez para el desbloqueo afectivo: claves para el acompañamiento emocional” en Barcelona el 18 de octubre de 2018

Ponencia “Calidez para el desbloqueo afectivo: claves para el acompañamiento emocional” impartida por F. Javier Romeo dentro del 22º Fòrum FEDAIA “Cuando la vida daña antes de tiempo: el abordaje del dolor en la infancia y la adolescencia” / “Quan la vida fa mal abans d’hora: l’abordatge del dolor en la infància i l’adolescència” organizado por FEDAIA.

Fecha: jueves 18 de octubre de 2018, de 10:00 a 11:30.
(Inscripciones hasta el jueves 11 de octubre de 2018).

Lugar: CaixaForum
Av. Francesc Ferrer i Guàrdia 6-8
Barcelona

Más información e inscripciones en la página web del 22º Fòrum FEDAIA.

Curso virtual “Educación afectivo-sexual a niños, niñas y adolescentes” en septiembre-octubre a través del Observatorio de Infancia de Andalucía

Curso virtual “Educación afectivo-sexual a niños, niñas y adolescentes” impartido por Pepa Horno y F. Javier Romeo y organizado por el Observatorio de Infancia de Andalucía, dirigido a profesionales de Centros de Protección de Menores, Equipos de Tratamiento Familiar, Servicios de Prevención y Apoyo a la Familia y Servicios de Protección de Menores de la Junta Andalucía.

Fechas de preinscripción: hasta el viernes 15 de junio de 2018, incluido.

Fechas de realización: del lunes 17 de septiembre de 2018 hasta el martes 16 de octubre de 2018.

Lugar: curso virtual, se realiza online.

Más información en el programa y preinscripción online a través de la Escuela Andaluza de Salud Pública.

Guía “La afectividad consciente como competencia organizacional en Aldeas Infantiles SOS en América Latina y el Caribe” de Pepa Horno

La guía La afectividad consciente como compentencia organizacional en Aldeas Infantiles SOS en América Latina y el Caribe, redactada por Pepa Horno, que presentamos hoy es la otra pieza clave junto con la guía La promoción de entornos seguros y protectores que difundimos hace unas semanas, del proceso organizacional impulsado por la Oficinal Regional de Aldeas Infantiles SOS en América Latina y el Caribe para generar unos estándares de calidad para la intervención con niños, niñas y adolescentes tanto en sus programas comunitarios como en los cuidado alternativo.

Los dos conceptos clave que desde Espirales CI trabajamos hace años para garantizar la protección y la plena implementación de los derechos de los niños, niñas y adolescentes en el sistema de protección son los entornos seguros y la afectividad consciente.

La clave de la protección es generar los llamados “entornos seguros y protectores”, entornos donde las personas puedan llegar a desarrollarse plenamente, donde puedan ver respetados sus derechos y que estén libres de cualquier forma de violencia. De esta forma, aunque una persona quiera agredir a otra no podrá hacerlo porque el entorno no le brindará posibilidad u oportunidad para ello.

Pero para lograr generar estos entornos seguros y protectores necesitamos promover la afectividad consciente como una competencia profesional y organizacional. Un entorno solo es seguro si es un entorno afectivo. Generar un entorno seguro y protector es condición para una intervención de calidad y garante de los derechos humanos de las personas que viven en él. Esto es aplicable a:

  • Cualquier entorno de trabajo con personas, pensemos en una oficina de cualquier empresa u organización.
  • Los entornos de cuidado de personas, pensemos en hospitales o residencias.
  • Los entornos educativos como las escuelas o los centros de ocio y tiempo libre.
  • Los entornos de cuidado de personas que sufren, y sobre todo de niños, niñas y adolescentes que pueden estar sufriendo, como los hogares de cuidado alternativo o centros de protección.

Si se pretende lograr que todos estos entornos sean entornos de desarrollo pleno, respeto a los derechos humanos de quienes viven en él, y espacios de recuperación, rehabilitación o reconstrucción personal, hemos de lograr que todos ellos sean entornos cálidos y afectivos. Y esta pasa a ser una obligación profesional de aquellos profesionales responsables de ese entorno.

La afectividad en el entorno no puede depender de las características personales del profesional que esté de turno, sino que debe ser considerada como un criterio de calidad del trabajo que allí se desarrolla. No hablamos de una opción personal, sino de una obligación profesional. Y ese es el cambio de mirada que se propone que implica un reto profesional y organizacional.

Por eso la competencia de la que hablamos no es solo “la afectividad”, que puede surgir de forma natural entre dos personas, sino “la afectividad consciente”, que es la competencia que pone en marcha cada profesional cuando comprende que debe optimizar la relación humana en su trabajo y generar un entorno seguro y protector desde el que la gente que está a su cargo (bien el equipo humano que dirige o bien las personas que ese equipo tiene a su cuidado) pueda desarrollar un trabajo de calidad y de mayor eficacia y rendimiento. La eficacia en un entorno de cuidado viene medida por la mejora o recuperación de las personas que se tienen a cargo. En una organización como Aldeas Infantiles SOS, que trabaja desde un enfoque de derechos del niño, la eficacia de su trabajo viene medida por la plena implementación de los derechos de los niños, niñas y adolescentes que tiene a su cargo, como la protección, su desarrollo pleno o la educación, entre otros.

De ese modo la afectividad consciente lleva al profesional a poner consciencia en la relación humana, y sistematizar en los pequeños detalles cotidianos esa calidez y seguridad necesarias para que las personas trabajen de forma eficiente, si es un responsable de equipo, o para que las personas puedan desarrollarse plenamente, si es un responsable educativo o de un entorno de cuidado.

La afectividad pasa a ser una competencia profesional que ha de ser tenida en cuenta en los procesos de selección de personal de aquellos profesionales que vayan a asumir el liderazgo de equipos humanos o roles de cuidado de otras personas. Una competencia que ha de promoverse internamente como característica de los entornos de trabajo de una organización o institución generadora de un clima laboral positivo. Y una competencia que debe considerarse un criterio de calidad técnica profesional y como tal debe ser evaluada en los procesos de promoción interna o evaluación de desempeño.

El trabajo con personas, y la mayoría de los roles profesionales lo son, se desarrolla no solo desde el conocimiento técnico sino desde la relación humana. Y esta relación debe ser incorporada conscientemente al desarrollo profesional de los equipos. Especialmente cuando se trata de entornos de cuidado.

La guía que presentamos hoy recoge la definición de la afectividad consciente como competencia profesional, las habilidades que se incluyen en su desarrollo, así como técnicas concretas de selección de personal y evaluación de desempeño para su implementación en cualquier entorno laboral. Está desarrollada específicamente para los programas de Aldeas Infantiles SOS en la región de América Latina y el Caribe, pero cuando la leáis veréis que puede trasladarse a cualquier entorno profesional.

Quiero aprovechar para dar las gracias a la oficina regional de América Latina y el Caribe de Aldeas Infantiles SOS por la confianza puesta en mí para este proceso y a todos los responsables de la red regional de recursos humanos y de protección sin cuyos aportes hubiera sido imposible realizar esta guía.

Como veréis al leerla, el simple hecho de poner consciencia en la dimensión relacional del trabajo profesional contribuye a transformarlo e incrementar su calidad técnica y su eficacia.

Espero que os resulte de utilidad.

Pepa Horno

Materiales de la campaña “El abuso sexual infantil queda fuera de juego” elaborados para el Consejo Superior de Deportes y la Fundación Deporte Joven

El abuso sexual infantil es una realidad que afecta a niños, niñas y adolescentes en distintos ámbitos de su vida. También en el deporte.

Por eso ha sido para nosotros dos, F. Javier Romeo y Pepa Horno, una satisfacción haber elaborado los materiales de la campaña “El abuso sexual infantil queda fuera de juego”, una campaña de prevención y detección del abuso sexual infantil en el deporte coordinada por el Consejo Superior de Deportes y la Fundación Deporte Joven.

Han supuesto meses de trabajo dedicados a conocer las experiencias y visiones de deportistas y de profesionales del ámbito del deporte, que nos han permitido descubrir las especificidades del mundo del deporte, tanto en sus aspectos más protectores como en sus factores de riesgo, combinados con nuestra experiencia en prevención y detección del abuso sexual infantil en otros entornos. El trabajo, tanto con personas puntuales como con el magnífico equipo de seguimiento reunido por el Consejo Superior de Deportes y la Fundación Deporte Joven, que ha incluido a profesionales de UNICEF Comité Español, del Consejo de Europa y de la Organización Sin Ánimo de Lucro de protección en el deporte “Oro, Plata y Bronce”, nos ha ayudado a adaptar los mensajes para las personas que intervienen en cada nivel.

En total la campaña, localizable por el hashtag #abusofueradejuego, consta de cinco materiales que se pueden descargar directamente de la página web de la campaña:

  • Tres guías de actividades de prevención del abuso sexual infantil para entrenadores, entrenadoras y profesorado de educación física, que permiten abordar la prevención desde actividades que se pueden realizar durante los entrenamientos para trabajar los diez mensajes clave de la campaña. Están adaptadas a tres franjas de edades:

En conjunto proporcionan una visión de los distintos aspectos que hay que abordar desde los entrenamientos, partidos, competiciones y espacios para reducir el abuso sexual infantil y para detectarlo rápidamente cuando ocurre. Así se puede lograr que el tiempo que los niños, niñas y adolescentes dedican al deporte les ayuda a crecer y sacar lo mejor de sus capacidades, y al mismo tiempo contribuye a su protección.

Esperamos que os resulten de interés y, sobre todo, prácticos y de aplicación rápida.

F. Javier Romeo y Pepa Horno


Actualización a 31 de mayo de 2018:

Para mejorar la identificación de las guías se ha publicado una segunda edición en la que cada portada tiene una tonalidad diferente. Esto se ha realizado en sustitución de la primera edición, que tenía el mismo tono en todos los documentos, con diferencias en el círculo relativo a la temática. El contenido es el mismo. Además están ya también disponibles los enlaces a los marcapáginas y al cartel con los mensajes clave.

3-6 años 7-12 años 13-17 años

Taller “Los cinco aprendizajes clave de la educación afectivo-sexual” impartido por Pepa Horno en Mallorca el 24 de febrero de 2018

Segundo taller del Ciclo de “Encuentros sobre educación y desarrollo afectivo” con Pepa Horno titulado “Los cinco aprendizajes clave de la educación afectivo sexual” en Mallorca.

Fecha: sábado 24 de febrero de 2018, de 10:00 a 14:00 y de 15:30 a 18:00.

Para más información e inscripciones: encuentrospuntdellum@gmail.com o 677793830

Guía “Afecto, límites y consciencia” de Pepa Horno y F. Javier Romeo para Aldeas Infantiles SOS en América Latina

Llevamos ya varios años acompañando el trabajo de Aldeas Infantiles SOS en la Región de América Latina y el Caribe a través de su Oficina Internacional para esa región y de algunas oficinas nacionales. Está siendo un proyecto fascinante por los planteamientos valientes e innovadores que Aldeas Infantiles SOS está asumiendo, y para nosotros está siendo un honor asesorarles en sus procesos.

Uno de los resultados más recientes es la Guía Afecto, límites y consciencia. La disciplina positiva en los programas de Aldeas Infantiles SOS, publicada en 2017, que hemos escrito Pepa Horno y F. Javier Romeo con las aportaciones de decenas de profesionales de múltiples países de la región, y con la coordinación del equipo de la Oficina Internacional para la Región. Ha sido un proceso muy interesante el ir plasmando en ideas concretas y aplicables por profesionales y familias de países tan distintos cómo educar desde este modelo. Lo presentamos así:

“La disciplina positiva busca promover la consciencia y el autocuidado en nosotros, los adultos, para que generemos vínculos afectivos profundos y respetuosos con los niños, niñas y adolescentes que educamos. Entendemos la educación como un proceso a largo plazo en el que debemos lograr proporcionar habilidades para la vida a los niños, niñas y adolescentes y hacerles sentir seguros y reconocidos” (pág. 6)

A partir de ahí explicamos nuestra versión del modelo de disciplina positiva (capítulo 2) y diferenciamos entre límite y violencia (capítulo 3). A continuación exploramos cómo nuestra vivencia como familias y educadores configura nuestra forma de educar (capítulo 4), y una vez que tenemos claro que nuestra herramienta básica para la educación es cómo somos y nos comportamos, nuestra propia persona, planteamos cómo acompañar a niños, niñas y adolescentes combinando afectividad y firmeza (capítulo 5). Por último, proponemos algunas claves para afrontar algunas situaciones cotidianas (capítulo 6), que sirven de orientación para muchas otras. Y cerramos el libro con algunas preguntas que merece la pena hacerse (capítulo 7), ya que para nosotros no existen recetas mágicas, sino procesos de toma de consciencia, que hay que cuidar y ampliar continuamente.

Desde aquí queremos agradecer la participación de tantas personas de tantos países para conseguir una guía comprensible y útil. Y también enviamos unas gracias especiales a Valeria Losoviz, quien ha maquetado la guía con mucha atención para facilitar la lectura y la consulta rápida, y a Bruno Coppola, por esas ilustraciones llenas de vida.

Esperamos que esta guía os proporcione nuevas ideas para que sigáis reflexionando, tanto para la práctica profesional en entornos de protección como en las familias.

F. Javier Romeo y Pepa Horno

Artículo “Las familias ante el acoso escolar” de Pepa Horno y F. Javier Romeo

Hoy se ha presentado el número 115 de la Revista de Estudios de Juventud con la temática “Jóvenes: bullying y ciberbullying, que contiene el artículo “Las familias ante el acoso escolar” que hemos escrito Pepa Horno y F. Javier Romeo. Publicada por el Injuve (el Instituto de la Juventud) y coordinada por Benjamín Ballesteros y Leticia Mata de la Fundación ANAR, esta monografía nos parece muy necesaria y hemos vivido con satisfacción haber aportado nuestra contribución.

Para nosotros es fundamental un abordaje integral de la violencia entre iguales. Se van realizando progresos, que se reflejan en los contenidos de esta revista: hay campañas valiosas y actuaciones eficaces dirigidas a los propios niños, niñas y adolescentes, existen líneas de trabajo con el profesorado y otro personal de los centros educativos, se van conociendo las intervenciones fundamentales desde el ámbito médico y de la salud y desde la perspectiva legal y jurídica…

Y nos ha correspondido, para gran satisfacción nuestra, un grupo de agentes fundamentales en la prevención, detección e intervención ante el acoso escolar: las familias. Damos una vista general de los contenidos del artículo en el resumen inicial:

“Las familias pueden desempeñar un papel clave en la prevención, detección e intervención contra el acoso escolar. Identificar el acoso como una forma de violencia entre niños, niñas y adolescentes es el primer paso para comprender la relación entre afecto, poder y violencia, la diferencia como un elemento de exclusión social así como la corresponsabilidad en la erradicación del acoso. Las familias pueden prestar atención a tres indicadores básicos de detección: el aislamiento, el cambio de carácter y la revelación del acoso. Y cuando se detecta el acoso, las familias deben asegurarse de nombrar el acoso como tal, mostrar congruencia emocional como adultos y empatía hacia los niños, niñas y adolescentes, evitando la culpabilización y desarrollando respuestas proactivas desde la responsabilidad. El artículo recoge estrategias para abordar el acoso desde las familias desde una educación emocional positiva”.

Os podéis descargar nuestro el artículo “Las familias ante el acoso escolar” aquí, y os animamos a leer la revista completa, ya que tiene una perspectiva actualizada muy interesante.

Y si tenéis curiosidad por ver cómo ha sido la presentación oficial, podéis ver esta nota de prensa del INJUVE, fotos incluidas.

Esperamos que este artículo os inspire en el trabajo de acompañamiento a las familias en un aspecto tan importante de la educación emocional como es el abordaje de la violencia entre iguales.

Pepa Horno y F. Javier Romeo

Nuevo libro “La mirada consciente en los centros de protección” de Pepa Horno, Antonio Echeverría y Antonio Juanas

En los últimos años he tenido el privilegio de desarrollar un proceso de supervisión en ocho centros de protección dependientes del Institut Mallorquí d’Afers Socials (IMAS) en Mallorca. Un proceso que ha transformado el proyecto educativo de los centros, sus reglamentos, sus pautas de actuación, el clima de los equipos y, como consecuencia de todo eso, la vida de los niños, niñas y adolescentes que viven en esos centros.

El proceso ha sido un reto. Un reto que comenzó por la visión, la profesionalidad y el entusiasmo de Marisa Martín, que entonces era directora de los centros de menores del IMAS y que fue quien me contrató para realizar la supervisión en los cinco centros de gestión pública, y posteriormente por el empuje, coherencia y profesionalidad de Guillem Cladera que me llevó a trabajar el mismo proceso pero con más tiempo de seguimiento con los centros de gestión conveniada en la Fundació Natzaret y la Asociación Amés. En todo este camino me acompañó Antonio Juanas realizando la parte del trabajo corporal que propusimos como parte del proceso de supervisión a los equipos a través de la metodología de la biodanza. Y a la hora de escribir este libro contamos con Antonio Echevarría, que como educador referente del Centro Puig des Bous asumió la responsabilidad de llevar a la práctica varios de los proyectos que se incluyen en el libro.

El proceso fue sobre todo un reto para los equipos con los que trabajamos. Se les propuso un cambio de MIRADA muy potente y un cambio en su modelo de intervención, que pasaba de un modelo cognitivo-conductual a un modelo basado en el vínculo, que generó mucha inseguridad y miedo al principio. Pero los equipos de los ocho centros recogidos en el libro decidieron seguir adelante con el proceso. Por eso quisimos recoger su vivencia de forma directa. En el libro se transcriben testimonios directos recogidos en cuestionarios anónimos que se pasaron a los profesionales de los equipos que siguieron el proceso hasta el final. Los testimonios hablan por sí mismos y dan un valor de verdad al texto.

Porque en este libro, no solo yo, sino Antonio Echeverría y Antonio Juanas, con quienes he tenido el privilegio de escribirlo, quisimos reflejar la vivencia más allá de la teoría. Una vivencia que no sólo transformó los centros, sino a nosotros mismos.

La mirada consciente en los centros de protección recoge el marco teórico del proceso de supervisión, las técnicas, proyectos y actividades que se han implementado en los centros con su metodología correspondiente que permita su replicación, así como los modelos de reglamento, normativa y otros documentos varios de referencia que se desarrollaron a partir del proceso (leed el protocolo de fugas, por ejemplo, lo sistematizó el equipo de AMES y refleja muy bien lo radical que era la apuesta de cambio para los equipos en algunos aspectos) y la descripción y evaluación del proceso por parte de los equipos.

La mirada consciente en los centros de protección. Cómo transformar la intervención con los niños, niñas y adolescentes ha sido publicado por la editorial CCS, a quienes los tres autores agradecemos la valentía de publicar un texto que refleja un ejemplo concreto de proceso transformador de intervención, un ejemplo REAL, no teórico, y VIABLE. Es necesario sistematizar las experiencias de trabajo en intervención social de forma que puedan ser generalizadas.

Y acabo esta entrada que pretende ser invitación a la lectura de “La mirada consciente” con dos párrafos que cierran la introducción del libro que escribimos los tres juntos, porque reflejan su sentido:

Es importante mantener una mirada positiva y realista hacia la posibilidad de cambio de los equipos, como se la pedimos a ellos sobre los niños, niñas y adolescentes con los que trabajan. Si creemos que nada va a cambiar, nada cambiará. Este libro demuestra que es posible.

Ver la transformación de los centros, los procesos de los equipos, las sesiones de biodanza con las y los educadores y niños y niñas juntos o a los niños y niñas cosechando los frutos de un huerto nos ha llegado al corazón. Hemos visto rostros en niños y niñas con los que trabajamos, miradas y gestos en ellos y manifestaciones de afecto entre educadores y chicos que no habíamos presenciado antes. Este aprendizaje vivencial es difícil de plasmar en un libro, pero es el motivo último que nos lleva a escribirlo.

Pepa Horno

“Educando la alegría”: nuevo libro de Pepa Horno

Tengo el placer de presentaros el nuevo libro que he publicado con la Editorial Descleé De Brouwer y que está disponible desde este mes: Educando la alegría.

Y para hacerlo os quiero copiar literalmente el epílogo del libro. Es un texto especial para mí que resume las razones por las que escribí este libro. Porque este libro nace de mi experiencia en la supervisión de centros educativos y de protección, así como del trabajo con familias, pero nace sobre todo de una preocupación por lo que me voy encontrando en ese trabajo. Nace con el objetivo de brindar estrategias prácticas a familias y educadores para cultivar con consciencia y de forma sistemática la emoción de la alegría en los niños, niñas y adolescentes.

Espero de verdad que os guste y os sirva a quienes desde vuestras familias o en vuestro trabajo asumís el rol de cuidado de cualquier niño, niña o adolescente.

Aquí va el epílogo del libro:

“EPÍLOGO: CARTA A QUIENES EDUCAN

A ti, que me estás leyendo:

Antes de acabar este libro, quiero contarte algo. En mi vida he encontrado una “regla no escrita” que dice así: “A más, más, a menos, menos”. Cuanto más ponemos de algo, más nos llega. Cuanto menos, menos nos llega. Se cumple para lo físico, para lo emocional, para lo social… Piensa en ejemplos. En lo corporal: cuanto más comes, más comes; cuanto menos comes, menos comes. En lo afectivo: cuanto más amas, más amas; cuanto menos amas, más difícil te resulta amar. En lo material: cuantos más bienes tienes, más te llegan; cuantos menos bienes tienes, menos te llegan.

Se trata, por tanto, de elegir qué cultivar. En este libro yo te he propuesto cultivar la alegría. Y cultivarla como una opción consciente. Convertirla en una herramienta educativa clave y de forma sistemática, no ocasional. Que sea el motor emocional que posibilite el desarrollo pleno de nuestros niños, niñas y adolescentes. Porque si tengo razón, a más alegría, llegará más alegría y a menos alegría, ellos y ellas sentirán menos alegría. Y sin alegría no hay movimiento, ni intimidad, ni crecimiento ni resiliencia. Ni, sobre todo, valor. Y éste es el último mensaje con el que quiero cerrar este libro.

Vivimos en un mundo que cultiva el miedo en nuestros niños y niñas, a veces de forma consciente, otras de forma completamente inconsciente. Escuchan constantemente los peligros que les pueden llegar, lo mal que va el mundo. Crecen inundados de información sobre todo lo horrible que el ser humano es capaz de llegar a hacer, que ciertamente, es mucho. Muchísimo. Tanto que abruma. A ellos y a nosotros. Nos deja impotentes, nos hace sentir pequeños y muy, muy asustados.

El ser humano es capaz de “lo mejor” y de “lo peor”. Pero las historias sobre “lo mejor” no tienen lugar. Ni en lo público, ni a menudo en lo privado. Las personas que hacen cosas increíbles no salen en los medios de comunicación, se habla poco de ellos y ellas en la educación y en el ámbito privado a veces da casi vergüenza hablar de lo que te hace feliz, de lo que te llena y te hace sentir vivo. Dedicamos mucho tiempo a las preocupaciones y angustias, que además en determinados contextos socioeconómicos o sociopolíticos se disparan exponencialmente y nos inundan.

Quizá es mi sensación sólo. Pero es una sensación que se ha ido paulatinamente convirtiendo en preocupación a lo largo de estos años y me ha llevado a escribir “Educando la alegría”. Veo lo claro que tienen los niños y niñas los motivos para tener miedo. Les veo resignados. Les veo o bien sobreimplicados en el propósito de responder a las expectativas de un mundo hostil y muy complicado o bien abandonando el intento de conseguir estar a la altura de ese mundo. Y a muchos que no logran resignarse, les veo siendo señalados: los que preguntan en exceso y cuestionan las normas, los que se mueven demasiado, los que se enfadan y no logran manejar ese enfado.

Lo veo en mi vida personal en la crianza de mi hijo, de mis sobrinos, de los niños y niñas a los que quiero y con los que convivo. Pero lo veo más si cabe en mi vida profesional cuando doy los cursos a las familias y a los profesionales, cuando hago supervisiones en centros de protección o cuando trabajo con centros educativos que quieren transformar el modelo educativo del centro. Es desde esa doble perspectiva, la personal y la profesional, desde la que he querido ofrecer una propuesta para sistematizar la alegría en la educación.

Veo a las familias y a los profesionales más conscientes que nunca. El modelo de crianza cambió, la intimidad y presencia en el cuidado que hay en muchos hogares no tiene referente previo. O en mi ámbito profesional, todo el movimiento que se lleva dando desde hace unos años en la llamada educación alternativa o la incorporación del vínculo afectivo y la educación emocional en el trabajo con niños y niñas. El cambio es real. Y es un cambio para bien. Pero a veces siento que a ese cambio le falta consciencia y sistematización. Por eso he intentado centrar este libro en propuestas sistematizadas que den continuidad y estructura a esa opción por la alegría, a ese cambio.

Creo que ya nadie pondría en duda que hay que educar a los niños, niñas y adolescentes desde el vínculo afectivo, desde la estimulación y desde la protección. Pero es en el “cómo” hacerlo donde surgen los problemas. Quienes educamos queremos generar personas plenas y felices. Y nos hacemos responsables de nuestro papel en ello. Pero nuestra historia afectiva, nuestra memoria corporal, nuestros propios miedos… son la base del “cómo” educamos. Y esa parte no siempre queremos mirarla. Por eso tanto empeño en hablar del autocuidado en estas páginas. Mirarnos hacia dentro cambia nuestra mirada hacia fuera.

Y luego está el cansancio. Porque una educación con consciencia, tanto en las familias como en los centros educativos o de protección, conlleva cansancio. El control, los mandatos y el orden son menos cansados. Son más destructivos, pero son esquemas más fáciles de seguir. Y generan personas más sumisas, o más enfadadas, depende. Pero en cualquier caso generan niños, niñas y adolescentes pendientes de la aprobación de quien les educa.

En mi experiencia, a los niños, niñas y adolescentes les cuesta saber qué quieren ellos y ellas. No sus familias, ni sus maestros, ni sus educadores. Ellos mismos. Qué quieren hacer, en qué quieren participar, dónde quieren vivir… Saben lo que se espera de ellos, pero no siempre si es lo que quieren.

Se sienten sobrepasados por la exigencia de un mundo ferozmente competitivo y una visión negativa del ser humano; por la cantidad de información que manejan que no siempre han podido procesar ni corporal ni emocionalmente y por la imposibilidad de tener referentes de trascendencia porque todos los que había (ideológicos, sociales o religiosos) parecen haber mostrado ser en parte un engaño. Diría que quizá sobreviven sólo como referentes el afecto personal (el valor de la familia, la pareja y la amistad no ha desaparecido en ellos y ellas) y el dinero. Referentes muy diferentes entre sí, pero cuya eficacia la ven en su día a día cotidiano.

Por eso muchas veces les falta tener valor para perseguir aquello que desean. Porque volvemos al comienzo. El valor se educa. A más a más, a menos a menos. Y al valor se llega a través de la alegría. Les inculcamos miedo. Obtenemos miedo. Les inculcamos impotencia. Generamos resignación o enfado.

La alegría (también la esperanza y el amor) es arriesgada porque le da valor a la persona, puede transformarla. Y con la persona y a través de la persona, es un motor emocional que puede cambiar el mundo. La pregunta sigue siendo si quienes tenemos el privilegio de educar asumiremos ese riesgo. ¿Optaremos con consciencia y de forma sistemática por educar la alegría?

Lo dejo aquí. Gracias por acompañarme en este viaje y por hacer todo esto posible.

Te mando un abrazo. No cualquiera: uno de esos que alimentan la alegría.
Pepa”

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