Automatic Translation


by Transposh - Plugin de traducción para WordPress

Para seguirnos en Twitter

Seguir @EspiralesCI en Twitter.

LinkedIn

Buscar

Suscripción al blog

Agenda

Archivos

Etiquetas

Entradas recientes

Meta

Etiqueta: incidencia política

Guía “La afectividad consciente como competencia organizacional en Aldeas Infantiles SOS en América Latina y el Caribe” de Pepa Horno

La guía La afectividad consciente como compentencia organizacional en Aldeas Infantiles SOS en América Latina y el Caribe, redactada por Pepa Horno, que presentamos hoy es la otra pieza clave junto con la guía La promoción de entornos seguros y protectores que difundimos hace unas semanas, del proceso organizacional impulsado por la Oficinal Regional de Aldeas Infantiles SOS en América Latina y el Caribe para generar unos estándares de calidad para la intervención con niños, niñas y adolescentes tanto en sus programas comunitarios como en los cuidado alternativo.

Los dos conceptos clave que desde Espirales CI trabajamos hace años para garantizar la protección y la plena implementación de los derechos de los niños, niñas y adolescentes en el sistema de protección son los entornos seguros y la afectividad consciente.

La clave de la protección es generar los llamados “entornos seguros y protectores”, entornos donde las personas puedan llegar a desarrollarse plenamente, donde puedan ver respetados sus derechos y que estén libres de cualquier forma de violencia. De esta forma, aunque una persona quiera agredir a otra no podrá hacerlo porque el entorno no le brindará posibilidad u oportunidad para ello.

Pero para lograr generar estos entornos seguros y protectores necesitamos promover la afectividad consciente como una competencia profesional y organizacional. Un entorno solo es seguro si es un entorno afectivo. Generar un entorno seguro y protector es condición para una intervención de calidad y garante de los derechos humanos de las personas que viven en él. Esto es aplicable a:

  • Cualquier entorno de trabajo con personas, pensemos en una oficina de cualquier empresa u organización.
  • Los entornos de cuidado de personas, pensemos en hospitales o residencias.
  • Los entornos educativos como las escuelas o los centros de ocio y tiempo libre.
  • Los entornos de cuidado de personas que sufren, y sobre todo de niños, niñas y adolescentes que pueden estar sufriendo, como los hogares de cuidado alternativo o centros de protección.

Si se pretende lograr que todos estos entornos sean entornos de desarrollo pleno, respeto a los derechos humanos de quienes viven en él, y espacios de recuperación, rehabilitación o reconstrucción personal, hemos de lograr que todos ellos sean entornos cálidos y afectivos. Y esta pasa a ser una obligación profesional de aquellos profesionales responsables de ese entorno.

La afectividad en el entorno no puede depender de las características personales del profesional que esté de turno, sino que debe ser considerada como un criterio de calidad del trabajo que allí se desarrolla. No hablamos de una opción personal, sino de una obligación profesional. Y ese es el cambio de mirada que se propone que implica un reto profesional y organizacional.

Por eso la competencia de la que hablamos no es solo “la afectividad”, que puede surgir de forma natural entre dos personas, sino “la afectividad consciente”, que es la competencia que pone en marcha cada profesional cuando comprende que debe optimizar la relación humana en su trabajo y generar un entorno seguro y protector desde el que la gente que está a su cargo (bien el equipo humano que dirige o bien las personas que ese equipo tiene a su cuidado) pueda desarrollar un trabajo de calidad y de mayor eficacia y rendimiento. La eficacia en un entorno de cuidado viene medida por la mejora o recuperación de las personas que se tienen a cargo. En una organización como Aldeas Infantiles SOS, que trabaja desde un enfoque de derechos del niño, la eficacia de su trabajo viene medida por la plena implementación de los derechos de los niños, niñas y adolescentes que tiene a su cargo, como la protección, su desarrollo pleno o la educación, entre otros.

De ese modo la afectividad consciente lleva al profesional a poner consciencia en la relación humana, y sistematizar en los pequeños detalles cotidianos esa calidez y seguridad necesarias para que las personas trabajen de forma eficiente, si es un responsable de equipo, o para que las personas puedan desarrollarse plenamente, si es un responsable educativo o de un entorno de cuidado.

La afectividad pasa a ser una competencia profesional que ha de ser tenida en cuenta en los procesos de selección de personal de aquellos profesionales que vayan a asumir el liderazgo de equipos humanos o roles de cuidado de otras personas. Una competencia que ha de promoverse internamente como característica de los entornos de trabajo de una organización o institución generadora de un clima laboral positivo. Y una competencia que debe considerarse un criterio de calidad técnica profesional y como tal debe ser evaluada en los procesos de promoción interna o evaluación de desempeño.

El trabajo con personas, y la mayoría de los roles profesionales lo son, se desarrolla no solo desde el conocimiento técnico sino desde la relación humana. Y esta relación debe ser incorporada conscientemente al desarrollo profesional de los equipos. Especialmente cuando se trata de entornos de cuidado.

La guía que presentamos hoy recoge la definición de la afectividad consciente como competencia profesional, las habilidades que se incluyen en su desarrollo, así como técnicas concretas de selección de personal y evaluación de desempeño para su implementación en cualquier entorno laboral. Está desarrollada específicamente para los programas de Aldeas Infantiles SOS en la región de América Latina y el Caribe, pero cuando la leáis veréis que puede trasladarse a cualquier entorno profesional.

Quiero aprovechar para dar las gracias a la oficina regional de América Latina y el Caribe de Aldeas Infantiles SOS por la confianza puesta en mí para este proceso y a todos los responsables de la red regional de recursos humanos y de protección sin cuyos aportes hubiera sido imposible realizar esta guía.

Como veréis al leerla, el simple hecho de poner consciencia en la dimensión relacional del trabajo profesional contribuye a transformarlo e incrementar su calidad técnica y su eficacia.

Espero que os resulte de utilidad.

Pepa Horno

Guía “La promoción de entornos seguros y protectores en Aldeas Infantiles SOS en América Latina y el Caribe” de Pepa Horno

Un error habitual del enfoque en el trabajo de protección es centrarlo en la intervención que se realiza con las posibles víctimas o con quienes agreden. La clave de la protección es generar los llamados “entornos seguros y protectores”, entornos donde las personas puedan llegar a desarrollarse plenamente, donde puedan ver respetados sus derechos y que estén libres de cualquier forma de violencia. De esta forma, aunque una persona quiera agredir a otra no podrá hacerlo porque el entorno no le brindará posibilidad u oportunidad para ello.

Generar estos entornos seguros y protectores es relevante para cualquier entorno donde conviven personas, pero lo es aún más para aquellos entornos donde conviven niños, niñas y adolescentes cuya protección es responsabilidad última de los adultos a cuyo cuidado están y de las instituciones, organizaciones o entidades responsables de gestionar ese entorno. Y en el caso de personas, adultos o niños, que están sufriendo es condición imprescindible para su recuperación. Pensemos en un hospital, una residencia de personas mayores, o un centro de protección. Si desenvolverse en entornos protectores es la clave para lograr el desarrollo pleno de cualquier persona, lo es aún más cuando ese desarrollo está siendo dañado o cuando esa persona está en una condición de especial vulnerabilidad.

Por lo tanto, la generación de entornos seguros y protectores es garantía de calidad y rigor técnico en el trabajo con personas. Lo difícil es visualizar todos los indicadores que se han de tener en cuenta para definir un entorno como seguro y protector. Estos indicadores permiten tanto definir el diseño inicial de cualquier entorno de convivencia (centros, hospitales, oficinas, centros comunitarios, escuelas, polideportivos, etc.) como la evaluación de riesgo de los ya existentes.

Este trabajo que presentamos hoy, La promoción de entornos seguros y protectores en Aldeas Infantiles SOS América Latina y el Caribe (Horno, P., 2018), elaborado para Aldeas Infantiles SOS en América Latina y el Caribe, recoge un sistema de indicadores específicos, con un valor mínimo que se debe garantizar y un valor óptimo hacia el que se debe trabajar en cada indicador. Este sistema de indicadores se ha desarrollado desde un modelo que desde Espirales CI llevamos ya un tiempo trabajando. Está estructurado en torno a cuatro niveles: el entorno físico, el entorno emocional, los equipos conscientes y el protagonismo de las personas que conviven en el entorno.

Este trabajo forma parte de un proceso de toma de consciencia organizacional, no individual ni de un equipo de trabajo en concreto, sino de toda una organización. Un proceso que es tan necesario como poco habitual en las organizaciones, entidades e instituciones que trabajan con personas, y en concreto aquellos que trabajan con niños, niñas y adolescentes en situaciones de riesgo o desprotección.

Se diseñó para promover la calidad del trabajo de la organización a través de la revisión de todos los espacios en los que trabaja su organización: las oficinas donde conviven su personal técnico, los hogares de cuidado alternativo y los centros de intervención preventiva comunitaria.

En este proceso no se analizan solo los entornos donde Aldeas Infantiles SOS trabaja directamente con niños, niñas y adolescentes, sino los espacios en las comunidades y los espacios internos de la organización, incluidas las oficinas y equipos de trabajo. Porque aquellos profesionales que no trabajan en entornos seguros y protectores para ellos, con cargos directivos que saben ser lideres protectores para sus equipos, no van a ser capaces de generar condiciones seguras en los entornos de atención directa. Es un proceso de consciencia organizacional que o funciona en cascada o no funciona.

Quiero agradecer en nombre de todo el equipo de Espirales CI la confianza que la oficina regional de Aldeas Infantiles SOS en América Latina y el Caribe ha depositado en nosotros para acompañarles y asesorarles en este proceso organizacional los últimos años. Y en concreto los aportes que la red de protección de la organización en la región, liderada por Lucía Miranda y Dayán Mora han realizado a este documento.

Esperamos que la estandarización de este sistema de indicadores ayude a favorecer este proceso y permita su replicación en otras instituciones, entidades y organizaciones responsables de la atención y cuidado de personas.

Pepa Horno

Entrevista a Pepa Horno sobre violencia infantil en España para UNICEF Comité Español

Hace unos días el UNICEF Comité Español me ofreció la oportunidad de participar en un Facebook Live en su página web cuyo vídeo está teniendo una difusión muy grande estos días.

La temática era sobre la violencia infantil en España y la necesidad surgía de la alarma social creada por los últimos casos de agresiones cometidas por adolescentes en nuestro país.

Este es el vídeo por si queréis verlo. Es algo largo, dura cuarenta minutos. Tal y como dije antes de que tuviera lugar, la violencia infantil en España es un tema doloroso, complejo y delicado y es necesario tratarlo con la extensión que merece para que no quede reducido a una serie de titulares reduccionistas, y como tales falsos en cualquiera de sus sentidos.

Junto con el vídeo, quería también difundir las fuentes de donde surgieron los datos que mencioné. Las estadísticas del Instituto Nacional de Estadística sobre defunciones de niños, niñas y adolescentes en 2016. Por otro lado, el estudio sobre polivictimización de niños, niñas y adolescentes en el sistema de protección y reforma de Noemí Pereda, Judit Abad y Georgina Guilera de 2014, “Victimización en jóvenes de protección a la infancia y la adolescencia y de justicia juvenil”.

Llevo más de veinte años trabajando en esta temática y he visto el cambio social que se está dando hacia esta problemática, que supone uno de los rostros más dolorosos del ser humano. La violencia contra los niños, niñas y adolescentes y la que ellos mismos ejercen nos genera miedo, cuestiona nuestra seguridad básica, esa sensación que todos necesitamos tener de que estamos a salvo, de que la gente que amamos está a salvo, y sobre todo, de que nuestros niños y niñas están a salvo. A salvo de ser víctimas de una agresión y a salvo de agredir a otra persona, sea otro niño o niña o un adulto.

A mí misma me sucede. Cada vez que me entrevistan vuelvo a mirar las estadísticas. Y las cifras son tan brutales, y año tras año tras año siguen sin ser atendidas, que yo misma me obligo a no mirar demasiado las estadísticas. Mirarlas me provoca el mismo dolor de tripa con el que me acosté la noche anterior a este vídeo, las mismas lágrimas, el mismo dolor. El mismo, no. Más. Porque llevamos muchos años sabiendo lo que tenemos que hacer sin hacerlo. Muchos años permitiendo muertes de niños, niñas y adolescentes. Muchos años mirando hacia otro lado.

Esto no es nuevo, el ser humano mira hacia otro lado muy a menudo ante lo que le confronta con su fragilidad y con su miseria. Miramos a otro lado cuando son los niños y niñas de otros más fácilmente que cuando son los nuestros. Pero lo hacemos. Lo hacen los gobernantes, lo hacen los políticos, pero lo hacen también los que definen los currículos académicos de las profesionales relacionadas con niños que siguen sin cambiarlos para incluir en los programas académicos el maltrato de forma que la gente que debe detectarlo: médicos, maestros, psicólogos, trabajadores sociales, educadores sociales… sepan cómo hacerlo. Lo hacen todos y cada uno de los profesionales que saben, intuyen o tienen la certeza y miran para otro lado. Lo hacemos las familias cuando decidimos no hablar de ello a nuestros hijos e hijas. Lo hace cada ciudadano que oye, intuye, mira y decide no denunciar.

Y año tras año sigo mirando una sola cifra. No voy siquiera a las cifras grandes, voy a la pequeña y más extrema. Voy a los asesinatos y suicidios de niños, niñas y adolescentes. En 2016, 17 niños y niñas asesinados en homicidios y 70 que se han suicidado. Y cada cierto tiempo cuando me dan la oportunidad como me la dieron aquí, salgo públicamente y lo digo, con una mezcla de congoja, llanto y grito.

Porque es verdad que han cambiado muchísimo las cosas, y a mucho mejor. Es innegable el avance social ante este tema, el cambio de actitud y la visibilidad que está teniendo. Son reales los recursos destinados a abordarlo, el avance de los recursos especializados para atender a los que son víctimas de maltrato, a los adultos que lo fueron de niños y siguen sufriendo por ello y a los niños, niñas y adolescentes que agreden a otros. El avance es innegable y da sentido a lo que hacemos muchos otros y yo.

Pero se nos siguen muriendo. En un año 87. 87. Y ni siquiera conocemos las caras de muchos de ellos. Ni sus nombres. Ni su dolor. Y no son más que el extremo de un dolor indescriptible que anida en los que sí sobrevivieron, los niños y niñas que siguen sobreviviendo y los niños y niñas que viven aún temblorosos en el alma de tantos y tantos adultos que trabajan y viven con nosotros.

Y cuando la noche anterior miraba las cifras y la rabia y la angustia se apoderó de mí, el dolor por ese dolor invisible dentro de nuestra propia casa, volví otra vez a una promesa que me hice hace mucho tiempo: seguiré gritando sus nombres.

Pepa Horno

Pd. Si alguien quiere saber más sobre esta temática, dejo aquí enlazadas varias entradas de blog que escribimos hace tiempo sobre la temática. Por un lado, el análisis político sobre la situación de la violencia contra la infancia en España que publicamos cuando se creó en el 2014 la subcomisión sobre violencia contra la infancia en el Congreso de los Diputados. Por otro, un post que publiqué en el blog de No me pidan Calma que llamé Contabilizar nuestros muertos sobre el número de muertes violentas de niños, niñas y adolescentes en nuestro país. Y otra entrada que publicamos sobre la importancia de dar voz a las víctimas. Y por último, la guía mencionada que elaboramos para UNICEF Comité Español en su programa de Ciudades Amigas de la Infancia con iniciativas que los municipios pueden desarrollar para abordar esta problemática.

Dos ediciones online del curso “La trata de niños, niñas y adolescentes: atención integral a sus víctimas” del MSSSI en noviembre 2017

Dos ediciones del curso online “La trata de niños, niñas y adolescentes con fines de explotación sexual: la atención integral a sus víctimas” impartido por F. Javier Romeo con apoyo de Pepa Horno, y organizado por el Ministerio de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad para personal funcionario y laboral de administraciones públicas (con posibilidad de acceso para personal de ONGs, previa autorización específica del Ministerio).

Fecha de preinscripción: hasta el 22 de octubre de 2017, incluido.

Fechas de realización: tres semanas (21 días) entre noviembre y diciembre de 2017 (las fechas definitivas las comunicará el Ministerio una vez se haya cerrado la inscripción).

Lugar: metodología online, solo es necesario un ordenador con conexión a internet.

Coste: gratuito.

Más información e inscripciones en la página web del Ministerio: http://msssi.gob.es/ssi/servicios/formacion/cursosTeleformacion/resumenCursos/familiasInfancia.htm

[Entrada original del 18 de octubre de 2017, actualizada a 17 de diciembre de 2017, fecha de finalización de la segunda edición del curso].

Investigación y guía de buenas prácticas sobre acogimiento familiar y residencial elaboradas para UNICEF Comité Español

Dentro del trabajo que realizamos en Espirales Consultoría de Infancia hay proyectos que adquieren profundidad y un significado especial para todo el equipo. Estos dos documentos que presentamos hoy son uno de ellos.

Un lugar donde quedarse. Atención a niños, niñas y adolescentes en acogimiento en el sistema de protección en España es el resumen ejecutivo de la investigación cualitativa que hemos realizado desde febrero a julio de 2017 para UNICEF Comité Español sobre la situación del acogimiento familiar y residencial . Aparte de ciertos aspectos a nivel estatal, la investigación se centró en nueve comunidades autónomas: Andalucía, Asturias, Baleares, Canarias, Castilla y León, Cataluña, Comunidad de Madrid, Galicia y País Vasco. Estas comunidades fueron elegidas como muestra representativa del estado por dos criterios: por su representatividad poblacional y por el número de niños, niñas y adolescentes en acogimiento en su territorio.

En cada comunidad se realizó un análisis de los datos estadísticos, los presupuestos, el marco legislativo y la documentación disponible en las páginas web de las administraciones correspondientes. Asimismo, se entrevistó a las administraciones responsables, a profesionales del sistema de protección, expertos académicos y a entidades colaboradoras, así como a instituciones responsables de la vigilancia del cumplimiento de los Derechos del Niño a nivel estatal y en los distintos territorios. En total se entrevistó a 160 personas.

Asimismo, se realizó un trabajo de campo consistente en la visita a un mínimo de dos centros de protección en cada comunidad autónoma, con un grupo focal con los niños, niñas y adolescentes residentes en cada centro y un grupo focal a familias acogedoras del programa de acogimiento familiar de cada comunidad. La guía recoge testimonios de estas entrevistas y grupos focales.

Uno de los dos objetivos de esa investigación era identificar referentes de buena práctica y establecer recomendaciones de mejora de la atención a los niños, niñas y adolescentes en acogimiento familiar y residencial en España. Para ello elaboramos el segundo documento que presentamos hoy El acogimiento como oportunidad de vida. Esta guía, como dice su subtítulo, es una guía de “Referentes de buena práctica y recomendaciones para una atención idónea a los niños, niñas y adolescentes en acogimiento familiar y residencial”. Recoge todos los modelos de buena práctica identificados en las diferentes comunidades autónomas, así como un marco de trabajo de referentes de buena práctica que puedan guiar la mejora de la atención en acogimiento familiar y residencial.

Este trabajo fue realizado por el equipo de Espirales Consultoría de Infancia, Pepa Horno Goicoechea y F. Javier Romeo Biedma, junto con Áurea Ferreres Esteban, Lourdes Juan Torres, Hernán Valobra Marchi e Itziar Fernández Cortés. Vaya desde aquí nuestro reconocimiento y profundo agradecimiento a todos ellos sin quienes este trabajo habría sido imposible de realizar, no solo por su envergadura sino por lo sensible de su contenido y la realidad que se analizaba. Queremos también agradecer al Equipo de Incidencia Política y Estudios de UNICEF Comité Español su confianza en nosotros y la claridad de su opción al visibilizar un tema tan necesario como escasamente atendido hasta ahora.

Pero también queremos desde aquí dar las gracias a cada una de las personas que colaboró e hizo posible este trabajo. A las administraciones públicas y sus responsables técnicos que nos apoyaron y colaboraron en su realización, a cada uno de esos 160 profesionales que entrevistamos, a cada familia de los grupos focales que brindó testimonio valiente y honesto de su proceso como familias acogedoras y sobre todo, a todos y cada uno de los niños, niñas y adolescentes que nos dijeron en los grupos focales: “Cuenta esto”. Lo contamos lo mejor que pudimos y supimos, y esperamos que todos ellos así lo sientan.

A partir de aquí, ahora que el trabajo está publicado, sólo nos queda desear que sea una herramienta útil para la mejora de la atención a los niños, niñas y adolescentes en acogimiento familiar y residencial en España.

Pepa y Javier

Conferencia “Intimidad, sexualidad y vulnerabilidad” en las Jornadas sobre Explotación Sexual Infantil organizadas por FAPMI y la Fundación RANA en Palma de Mallorca

Conferencia “Intimidad, sexualidad y vulnerabilidad” impartida por Pepa Horno en el Seminario “Explotación Sexual Infantil: una aproximación multidisciplinar a una modalidad de esclavitud del siglo XXI” organizado por FAPMI y la Fundación RANA.

Fecha: jueves, 16 de noviembre de 2017 a las 12:30.

Lugar: Caixa Forum Palma de Mallorca
Plaça de Weyler, 3
07001 Palma (Mallorca, Illes Balears)

Leer el programa completo del seminario

Para más información e inscripciones ir a la página oficial del evento.

[Entrada original del 30 de octubre de 2017, actualizada a 16 de noviembre de 2017, fecha de celebración del evento].

Conferencia “Retos en la innovación en protección a la infancia” en las Jornadas organizadas por la ODDM en Palma de Mallorca el 10 de noviembre de 2017

Conferencia “Retos en la innovación en protección a la infancia” por Pepa Horno en las Jornadas “Prevenció comunitària i innovació en protecció infantil” organizadas por la Oficina de Defensa de los Derechos del Menor de las Illes Balears por su XX aniversario.

Fecha: viernes 10 de noviembre de 2017 a las 10:00.

Lugar: Sala d´Actes – Hospital Son Llatzer
Carretera de Manacor, km. 4
07198 Palma (Mallorca, Illes Balears)

Para más información e inscripciones ir a la página oficial del evento.

[Entrada original del 17 de octubre de 2017, actualizada a 10 de noviembre de 2017, fecha de realización del evento].

Encuentro de profesionales sobre el libro “La mirada consciente en los centros de protección” en Palma de Mallorca el 6 de noviembre de 2017

Encuentro con profesionales del sistema de protección y de los centros de protección de las entidades de la Federación de Entidades de Atención a la Infancia y Adolescencia Balear (FEIAB) en torno al nuevo libro de Pepa Horno, Antonio Echeverría y Antonio Juanas La mirada consciente en los centros de protección. Cómo transformar la intervención con los niños, niñas y adolescentes publicado por la editorial CCS, con la participación de Jordi Enri Bernabeu, coordinador del proyecto “Per un futur” de la Fundación Natzaret, y Virginia Moral Moreno, Coordinadora del Centro Auborada de AMES, y de Pepa Horno, coautora del libro.

Fecha: lunes 6 de noviembre de 2017, de 10:00 a 13:00.

Lugar: Fundació Natzaret (Sala Tramuntana)
Av. Joan Miró 101
Palma, Mallorca (Illes Balears)

Entrada gratuita hasta completar el aforo.

[Entrada original del 27 de octubre de 2017, actualizada a 6 de noviembre de 2017, fecha de realización del evento].

Informe “Son niños y niñas, son víctimas” sobre trata infantil en España

El miércoles pasado tuve el honor de asistir a la presentación del informe Son niños y niñas, son víctimas. Situación de los menores de edad víctimas de trata en España, realizado por el Instituto Universitario de Estudios sobre Migraciones (IUEM) de la Universidad Pontificia Comillas de Madrid (las autoras son María José Castaño Reyero y Ana Pérez Adroher) con la colaboración de UNICEF Comité Español.

Desde Espirales CI damos la bienvenida a este documento que combina tres elementos básicos.

Por un lado, es una llamada de atención a la sociedad a todo tipo de profesionales sobre esta temática tan invisible. Fue una satisfacción ver a profesionales con tanta implicación en este ámbito, y ver también cómo este problema ha aparecido en diversos medios de comunicación. Queda mucho trabajo por delante, pero nombrar las cosas es un primer paso.

Por otro lado, el documento ofrece una conceptualización muy completa de la casuística los niños, niñas y adolescentes víctimas de trata en España: mayoritariamente chicas adolescentes para la explotación sexual, pero también chicos, y niños y niñas de menor edad, y explotación laboral, mendicidad, y matrimonios forzosos. Y, muy interesante, los hijos e hijas de mujeres víctimas de trata, que a veces son rehenes de las organizaciones criminales, tanto aquí en España como en sus países de origen, y que sirven para ejercer el control sobre sus madres.

Por último, cinco conclusiones que son cinco pasos a dar a partir del informe:

  • Que los hijos e hijas de mujeres víctimas de trata sean considerados también víctimas de trata (con todos sus derechos de protección especial).
  • La necesidad de que los niños y niñas víctimas de trata sean identificados, prioritariamente, como niños y niñas, con todos los derechos que les están reconocido como tales.
  • La importancia de la creación de un registro de coordinación de todas las víctimas de trata a nivel estatal.
  • La urgencia de que existan recursos específicos para niños, niñas y adolescentes víctimas de trata, que no pueden ser de protección general, porque las redes de trata los localizan y los recuperan.
  • La formación de profesionales que tienen contacto con niños, niñas y adolescentes víctimas de trata (desde Espirales CI hemos impartido ya varias formaciones al respecto, y ofrecemos recursos en las entradas de blog sobre la temática de la trata).

También han creado un vídeo que resume algunas conclusiones principales de forma breve, para un difusión rápida.

Felicitamos pues a todas las entidades y personas que han hecho posible la aparición de este informe y recomendamos su lectura detallada.

F. Javier Romeo

Testimonios de esperanza

Hace ya tiempo que desde Espirales CI planteábamos la necesidad de constituir un lobby potente con las asociaciones de adultos que fueron víctimas en su infancia de diferentes formas de abuso sexual infantil. Solo su testimonio y su incidencia política organizada, con el apoyo del trabajo de las organizaciones de infancia, podía cambiar las cosas en este tema.

Hablamos de la necesidad de hacer visibles los datos, de darles rostro y a través de ese rostro y ese testimonio, forzar la respuesta social e institucional.

Es un cambio que ya está ocurriendo. En un proceso parecido al que sucedió con la violencia de género: las víctimas están dejando de tener miedo, de sentir vergüenza y culpa para posicionarse en la legitimidad de su vivencia y su verdad. De ese modo, desde la fortaleza emocional que solo se logra a través de la elaboración del dolor, dan voz y llevan esperanza a las vidas de miles de personas, adultos y niños, que aún no pueden o saben hablar.

En las últimas semanas ha habido dos ocasiones poderosas de comprobar el efecto que el testimonio de una persona que fue víctima de abuso puede provocar.

El primero fue el programa “Salvados” donde se entrevistó a James Rhodes y a Gloria Viseras. Sobre James Rhodes, y su libro Instrumental escribí uno de los post más “desde las tripas” que he escrito en todos estos años en este blog.

El libro es estremecedor, pero no solo por la claridad y sencillez con la que narra el horror, sino por la esperanza, la luz que lleva su testimonio, justamente porque no oculta un ápice de ese horror, pero al mismo tiempo habla de sus guías de resiliencia: su hijo, su madre, su pareja, su mejor amigo, algunos profesionales y la música. Los que le salvaron. En el programa volvió a hacerlo. Con sencillez y claridad, de forma diáfana describió cómo se puede morir y destruirse por el daño que el abuso te produce y cómo puedes resurgir y vivir una vida plena si puedes hablarlo, elaborarlo y apoyarte en algunos seres amados. Su testimonio y el de Gloria son testimonios de vida y esperanza. Merecen ser vistos en silencio y honrando su valor.

Igualmente merece ser visto el documental “Cinco mujeres hablan” de la Fundación RANA, donde cinco mujeres cuentan sus testimonios de vida. Y justo este documental complementa la perspectiva del programa de “Salvados” porque habla, en momentos de forma desgarradora, del abuso intrafamiliar, que es el mayoritario.

Todos estos testimonios son oportunidad de luz, de vida y de esperanza para quienes aún no han podido encontrar su propia voz, aplastada por el miedo y el dolor. Y pueden, si logran unirse a todas las asociaciones que a día de hoy se han constituido en España, constituir un lobby de incidencia política en este tema realmente eficaz. Lograr que estos delitos no prescriban, unos procedimientos judiciales respetuosos con las víctimas, una formación adecuada para todos los profesionales que trabajan con niños, niñas y adolescentes, la existencia de equipos especializados, la coordinación de las actuaciones… son demandas que llevan encima de la mesa años, que desde Espirales CI retomamos a raíz de la creación de la subcomisión sobre violencia contra la infancia en el congreso de los diputados y el trabajo que se está realizando para un anteproyecto de ley. Demandas sobre las que se ha avanzado mucho, pero menos de lo que se hubiera hecho si esas estadísticas hubieran tenido voz y rostro.

Estos testimonios no son morbo, ni venganza. Son justicia, verdad y esperanza.

Pepa Horno

Uso de cookies

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.plugin cookies

ACEPTAR